Cacicazgo y corrupcion

En días anteriores circuló por redes sociales un pronunciamiento de la expresidenta de la Asamblea en el gobierno del correato, comunicado en el que haciendo referencia a la ruptura evidente al interior de Alianza PAIS, entre el presidente de la República y el vicepresidente, a consecuencia de las revelaciones del delator del caso Odebrecht, José Conceiçao Santos, manifestaba: “En mi carácter de secretaria ejecutiva del movimiento Alianza PAIS, con preocupación, dolor y decepción, tengo el deber de pronunciarme frente a los últimos acontecimientos y declaraciones que ponen en entredicho el legado de la Revolución Ciudadana y a su líder histórico. Que quede bien claro: lo que es contra Rafael Correa es contra la Revolución Ciudadana y Alianza PAIS...”.

De lo expresado por la señora Rivadeneira queda claro, que la denominada Revolución Ciudadana es una entelequia, carente de principios ideológicos, que únicamente respondió y responde a la voluntad, capricho, afectos y desafectos de aquel a quien ellos denominan “líder histórico”, que resultó ser el gobernante histérico de la última década.

El comunicado hace referencia al “legado" de la Revolución Ciudadana y a su líder histórico. Pero luego de las innumerables denuncias de supuestos actos de corrupción, de los cuales, tardíamente, nos enteramos gracias a las denuncias e investigaciones realizadas en el exterior, por quienes han estado involucrados en los mismos, podríamos considerar como legado una década de abusos, ocultamiento, persecución e impunidad.

Comentarios como el realizado por el excontralor, en el cual revela haber influido para que se declare temeraria y maliciosa una denuncia realizada por el Colectivo por la Lucha Contra la Corrupción, y haber logrado que se les ordene prisión para luego aparecer como redentor, perdonándolos, revela la falta de principios éticos y morales, así como el control de los organismos de justicia, convertidos en ejecutores del poder, en vez de administradores de justicia.

Por lo anterior, nos preguntamos si el legado que nos quieren dejar ¿es el del cacicazgo y corrupción?