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Diario Expreso Ecuador

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Un barrio atemorizado

Los estudiantes de las diferentes carreras de la Facultad de Comunicación Social y los moradores de la ciudadela Quisquís, donde está ubicado este centro de estudio, deben lidiar a diario con asaltos a mano armada.

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Zona roja. Los estudiantes de las diferentes carreras de la Facultad de Comunicación Social y los moradores de la ciudadela Quisquís, donde está ubicado este centro de estudio, deben lidiar a diario con asaltos a mano armada.

Los robos se dan con mayor frecuencia en el horario nocturno, desde las 21:00, de lunes a viernes, reconocen agentes de la Policía que la mañana de ayer resguardaban la zona lateral de la entidad, donde el viernes pasado -según testigos- asaltaron a uno de sus colegas, en un local de desayunos.

Los espacios comerciales del sector son los favoritos para los maleantes.

Roberto Arias, estudiante de la Facso, que ve materias en la mañana y en la noche, fue testigo hace quince días de un asalto al chifa de la zona. Cinco tipos amenazaron con armas a los comensales, se llevaron sus celulares y luego huyeron.

Arias cree que “el 80 % de los robos son en la noche y el otro 20 %, en las mañanas, en los buses de la 42 y la 52, en el tramo que va desde Urdesa hasta la entidad”.

César Pincay durante años ha vendido pasteles en los exteriores de la facultad y dice que nunca ha habido tantos robos como ahora. “Los pillos dan vueltas en moto, a toda hora. Entran en los locales, en horas poco transitadas. Esto es de todos los días”.

Agentes del UPC del Cóndor corroboraron esta situación crítica. Dicen que hay denuncias al menos tres veces a la semana y que la ciudadela Quisquís no es la única zona comprometida del sector.

Los pillos también atacan en el tramo de la calle Costanera que conecta con Mapasingue y en Alianza, otra de las zonas aledañas. La mayoría de atracos son a los universitarios.

No ayuda, dice Celeste Buendía, otra estudiante, la poca iluminación que existe en el tramo que lleva a la entidad. Ella estudia Comunicación Social y debe tomar todos los días, a las 22:30, el alimentador de la Metrovía en la esquina. “Incluso caminar esa media cuadra es demasiado peligroso”.

Algunos moradores creen que es pertinente que la policía delegue un agente exclusivamente para esa zona en la que todo el día hay movimiento de estudiantes, y piden resguardo para todos los moradores los fines de semana.

Parqueos en media calle incomodan

Diana Castellano está cansada de que el espacio que destinó para subir el auto a su casa esté ocupado por vehículos de estudiantes de la Facultad de Comunicación Social, que está ubicada en la esquina de su vivienda.

Ella dice que es necesario que el Municipio y la ATM tomen control y solucionen este inconveniente. La entidad educativa tiene parqueo en el interior, pero algunos no lo usan porque les resulta más cómodo dejarlo en media calle, dicen vecinos.

Las mascotas mueren atropelladas

La manzana H de la ciudadela Quisquís es un cementerio de mascotas. Allí han muerto gatos y perros arrollados por conductores que pasan a toda velocidad.

La denuncia la presentó Liliana Vargas, una de las afectadas. Pide que las autoridades competentes pongan vigilantes acostados a lo largo de la manzana para evitar esto.

Durante los fines de semana es peor. Los niños no pueden salir a jugar nunca en ese sector, se lamenta esta moradora.

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