El atentado en Paris se torna un arma electoral

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El atentado en Paris se torna un arma electoral

El tiroteo en los Campos Elíseos de París, que se cobró la vida de un policía, tensaba la campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales de mañana en Francia, centrando el debate en la lucha antiterrorista.

Una mujer llora tras depositar unas flores en el lugar en el que fue asesinado anoche un policía durante un ataque yihadista perpetrado en la avenida de los Campos Elíseos de París (Francia), hoy, 21 de abril de 2017.

El tiroteo en los Campos Elíseos de París, que se cobró la vida de un policía, tensaba la campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales de mañana en Francia, centrando el debate en la lucha antiterrorista.

En este muy temido escenario, tres de los candidatos que lideran las encuestas de intención de voto, la líder de extrema derecha Marine Le Pen, el centrista Emmanuel Macron y el conservador François Fillon anularon sus actos de ayer.

El izquierdista Jean-Luc Mélenchon, cuarto favorito, decidió mantener su agenda afirmando que “la violencia no tendrá la última palabra”.

Le Pen, en su línea antinmigración, urgió a retomar “inmediatamente” el control de las fronteras dentro de la Unión Europea y a expulsar a todos los extranjeros fichados por presunta radicalización.

El Gobierno de François Hollande la acusó ayer de “instrumentalizar para dividir, alimentar sin vergüenza el miedo con fines exclusivamente políticos”.

“Esta guerra contra nosotros es incesante y despiadada”, dijo la líder del Frente Nacional (FN), condenando la “monstruosa ideología totalitaria” detrás del atentado del jueves, a manos de un delincuente reincidente pero no conocido como un islamista radical.

Una hora más tarde, Fillon ahondó en las críticas a la acción del Ejecutivo, que ha tenido que lidiar en los dos últimos años con varios atentados saldados con 238 muertos.

“Hay que cambiar de escala. Tenemos que rearmarnos en el terreno de la seguridad, militar y diplomático, pero también en el ideológico y cultural, porque el islam radical desafía nuestros valores”, dijo.

El centrista Macron, de 39 años y acusado de falta de experiencia para manejar la amenaza terrorista, urgió a los franceses a no ceder al pánico y advirtió contra cualquier intento de capitalizar este ataque. “No existe el riesgo cero. Cualquiera que diga que con él o ella no habría tal riesgo es irresponsable y mentiroso”, dijo Macron.

Tras disparar mortalmente a uno de los agentes y herir a otros dos, el agresor fue abatido por la policía. Cerca de su cuerpo se halló una nota defendiendo al grupo Estado Islámico (EI), que se había adjudicado el ataque a manos de Abu Yusef ‘El belga’. Sin embargo, el atacante fue identificado como el francés Karim Cheurfi, de 39 años; vivía en la periferia de París y acumulaba varios casos de violencia contra policías por los que estuvo preso y bajo la lupa de Inteligencia.

Tres personas de su círculo eran interrogadas. Hasta ahora, los votantes estaban más preocupados por temas económicos, pero sus prioridades podrían cambiar, advierten analistas.

En los Campos Elíseos la vida continuaba ayer. Los turistas paseaban, algunos curiosos se paraban en el lugar del tiroteo y otros colocaban flores en honor al policía muerto.

El primer ministro galo, Bernard Cazeneuve, dijo que las fuerzas de seguridad, incluyendo a unidades de élite, estaban en alerta para respaldar a 50.000 policías designados para garantizar la seguridad de la ciudadanía durante la elección.

Un exconvicto radicalizado

Karim Cheurfi, nacido en 1977 en Francia, fue condenado en 2005 a 15 años de cárcel por intentar matar a tres hombres, dos de ellos policías, en 2001. Salió de prisión en 2013, pero volvió a prisión, esta vez por robo agravado. En 2015 salió en libertad condicional, la que incumplió al viajar a Argelia. El juez no lo consideró relevante; se radicalizó a espaldas del servicio secreto francés.

Desazón entre los hispanos

Los hispanos que viven en Francia están preocupados por las elecciones presidenciales, sobre todo por el marcado discurso antiinmigración de una de las favoritas para pasar a la segunda vuelta: la ultraderechista Marine Le Pen.

Vanessa Muñoz, una ecuatoriana de 40 años, denuncia “una exacerbación del nacionalismo en Francia”. Esta quiteña que obtuvo en 2013 la nacionalidad francesa luego de trabajar en ese país durante más de diez años, teme que con Le Pen “tenga que probar a cada instante su filiación”. La empresaria, que dice estar angustiada por un trato diferente a los inmigrantes, lo tiene claro: “Mi voto será por Emmanuel Macron (foto)”, el candidato centrista.