
Los artesanos innovan para recuperarse
3.000 artesanos son los que habrían registrados en San Antonio de Ibarra. Hay dos asociaciones.
Caminar por las empinadas calles de la parroquia San Antonio de Ibarra es adentrarse en un paisaje pintoresco. En cada rincón se aprecian tallados en madera, elaborados por sus hábiles artesanos, oficio que ha pasado de generación en generación. Su economía, sin embargo, se ha visto golpeada y las ventas han caído considerablemente, obligándolos a buscar alternativas para promocionar sus creaciones.
En ese camino, la Internet ha surgido como una tabla salvadora. Así lo reconoce Martha Terán, quien dice que para atraer al comprador han creado páginas webs para mostrar sus muebles y obras decorativas.
De esa manera, cuenta, han contactado gente de Centroamérica especialmente de Costa Rica y El Salvador, pero también de países europeos como España, donde trabajan con un monasterio.
Igual que ella, Sergio López, de 64 años, coincide con que desde el año 2000 las ventas han bajado de manera considerable. Asegura que en parte es por la falta de difusión y la dolarización, por lo que algunos artesanos dejaron de lado ese oficio para buscar otras opciones de trabajo.
Pero Sergio, para quien todo empezó en su casa cuando tenía 8 años y miraba a su padre, Zenón López -que tiene 87- darle forma a la madera, dejar este oficio no es una opción. En su taller se puede observar cómo realiza su trabajo. Él destaca que sus hijos e incluso sus nietos han aprendido este arte, que le ha permitido enviar los productos hasta Alemania.
La innovación también les ha permitido conseguir otros mercados. Eso ocurre por ejemplo con Nelson Ibadango, de 45 años, quien se dedica a elaborar muebles clásicos, en especial de la línea vintage, que es una mezcla entre antiguo y nuevo. Él dice que es una innovación de réplicas de muebles europeos que se caracterizan por ser delicados y con madera fina.
El presidente de la Junta Parroquial, Óscar Lomas, cuenta que para fortalecer la difusión se promocionan eventos como el Simposio de Motosierra, la Bienal y Salón de Escultura Religiosa.
Pero también se participa en concursos internacionales como en China, donde según Lomas se logró el primer y segundo lugar en escultura religiosa con el escultor Jorge Luis Villalba. Ángel López, en cambio, quedó en los primeros puestos en la utilización de motosierra en Chile. MRR