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Aprendizajes

Después de que bajó la tensión nacional e inició el sobresalto en la propia Posorja, merita que hagamos algunas reflexiones sobre los hechos que se produjeron cuando una turba asesinó a tres personas acusándolas de ser robaniños, que esperamos nunca más se vuelvan a repetir en el país, ni en el campo ni en la ciudad. La justicia por mano propia es una barbarie y un atentado a la condición humana. Para los justos de la contemporaneidad, desde Mahatma Gandhi al Madiba Mandela, la aplicación de la ley del talión dejará ciega a toda la humanidad.

Los aprendizajes de Posorja van en cuatro direcciones: 1.- La Administración de Justicia debe, por todos los medios legales, impedir la impunidad, ya que el descrédito y la desconfianza en la justicia conllevan a los ajusticiamientos; por ello se solicita mayor celeridad sin atentar contra el debido proceso y la presunción de inocencia. 2.- La Policía Nacional no estuvo preparada convenientemente para enfrentar este tipo de situación. No se actuó con prontitud ni se pidió la ayuda del caso a los otros componentes de la Fuerza Pública. Parecería que no hay protocolos para reaccionar y actuar ante estas turbas y las bombas molotov. 3.- Las redes sociales esparcieron las fotos de los apresados y los rumores de que eran supuestamente robaniños, lo que hizo que en menos de 50 minutos se convoquen al frente de la UPC más de 2 mil personas que exigían les entreguen a los detenidos y lanzaban cocteles incendiarios. Hay necesidad de controlar el libertinaje de las redes con las ‘fake news’, pero no por el Estado sino desde los operadores. 4.- La población de nuestra Fuente Ovejuna criolla, una mezcla del estilo lopevegano con su feudalismo tardío y realismo mágico latinoamericano, en donde todo es posible, pero son víctimas del poder del subdesarrollo, la pobreza y ruralidad. Los partícipes, y ahora 8 detenidos, según EXPRESO, “oscilan entre los 20 y 34 años de edad, son solteros y, casi todos, están desempleados”. Se los debe sancionar de una manera pública y colectivamente educadora. He aquí una tarea para la Academia, pero siempre brilla por su ausencia.

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