Mas alla de las protestas

  Actualidad

Mas alla de las protestas

El “estallido social” en América Latina no responde a protestas populares contra las medidas económicas tomadas por gobiernos de derecha y su receta fondomonetarista; responde al plan de reincursión de las potencias socialistas intervencionistas China y Rusia, para consolidar su dominio económico en la geopolítica mundial, con la guerra por dominar el negocio de la tecnología y con la apropiación vía “pignoración” de los recursos naturales de los países deudores, ahogados con empréstitos agresivos e intereses chulqueros.

El Foro de Sao Pablo es testaferro exportador de esta “pseudorevolución socialista” y su trillado discurso de igualdad, mientras los politiqueros ultranacionalistas, indígenas, sindicalistas y carteles de la droga como financistas, pasan a controlar el poder en dichos países. Ganar, ganar para estos últimos y perder, perder para el pueblo inmerso en la miseria.

Recordemos la injerencia de ‘hackers’ rusos en las pasadas elecciones de EE. UU.; la defensa de Putin al dictador Maduro, uno de los mayores compradores de armamento ruso, pignorando parte del petróleo venezolano por dichas compras; sin olvidar a China prestamista, en su guerra económica contra EE. UU. por la tecnología.

Rememoremos la avalancha de migrantes a la frontera México-americana; la identificación del gobierno mexicano con el socialismo del siglo XXI, forzando la atención de los EE. UU. a su frontera sur, mientras China y Rusia se reparten los negocios tecnológicos del mundo, los recursos naturales de América Latina y en el ínterin, los carteles de la droga lavan su dinero, invirtiéndolo en activar y mantener células anarquistas adiestradas en Cuba y Venezuela, parapetadas en el socialismo étnico nacionalista extremista, que con cualquier pretexto salen a las calles como guerrillas urbanas a crear caos, desestabilizar y tumbar gobiernos de derecha, para restituir narcogobiernos corruptos, ultranacionalistas, los cuales sin protestar ni resollar, entregan sus recursos naturales a sus acreedores, las potencias intervencionistas; ejemplo, Argentina. Esa es la realidad más allá de las protestas.