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3.083 multas en cinco meses a motociclistas
68 tricimotos han sido retenidas, de enero a mayo, en los operativos realizados.

Dice tener 18 años y maneja una tricimoto en el sector de Bastión Popular. Su contextura menuda y sus 160 centímetros de estatura confunden su edad. Parece un niño, con su vestir desenfadado y sin el uso de casco. Pese a ello ejerce de chofer de pasajeros frente a la mirada del agente de tránsito ubicado en ese punto donde se estaciona, en el tramo hacia Mucho Lote.
Los vecinos del lugar aseguran que no es el único. Hay otra decena de vehículos con conductores que no llevan casco. “El agente solo está allí unas horas, verificando que no entren en contravía, porque ya hemos denunciado. Pero después se van y vuelve el caos”, suelta un morador.
Neytan, otro conductor de tricimoto, asiente. Tiene 19 años y reconoce que cuando los vigilantes están cerca se cuidan de no cometer infracciones, no invaden carril ni hacen cambios bruscos, tampoco aceleran demasiado.
Sin embargo, sin la presencia de los uniformados el desorden es visible: circulan por calles por donde existe servicio formal de buses, algo prohibido para su permiso de operación, rebasan por la derecha, se estacionan mal.
Ese tipo de situaciones molesta y genera caos. “Hay que frenar bruscamente porque como son vehículos pequeños se cruzan, salen por sorpresa. Además que son muchos”, dice un taxista que labora cerca del mercado de Bastión.
Fernando Amador, director de transporte urbano de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM), explica que en 2016 iniciaron el proceso de regularización de este servicio. Lo primero fue determinar las zonas donde pueden laborar y las unidades que la ciudad necesita: 3.000 tricimotos. Pero en la actualidad puede haber más.
De ahí que se generen más complicaciones y con ello, las infracciones. Las multas que registra la ATM a motociclistas que circulan por lugares no permitidos, lo evidencian. Solo en mayo, la entidad impuso 711 multas, frente a las 608 registradas ese mismo mes de 2017. En abril hubo 708 infracciones y en marzo, 879. En total 3.083 multas desde enero.
“Los agentes verifican que no incumplan las leyes de tránsito, entre ellas que no circulen por las vías principales, por donde existe el servicio de transporte convencional”, explica Amador.
Pese a ello, faltan controles. En un recorrido realizado por este Diario se pudo corroborar que ningún conductor usa casco y muchos circulan junto a los buses. “Algo que debe estar prohibido”, enfatiza Darío Correa, propietario de un bus urbano.
Juan Carlos Jiménez, que labora en una tricimoto en el sector de la vía Perimetral, defiende su trabajo y aduce que los informales son quienes cometen infracciones y les hacen competencia desleal. “Muchos pertenecemos a cooperativas de tricimotos, y tenemos los papeles en regla”.
Está consciente de que la ciudad tiene muchos vehículos de ese tipo rodando por sectores que son prohibidos, como lo establece la ley, “pero la demanda así lo requiere. Mire, ni cinco minutos esperando pasajeros y se llenan. Los compañeros van y vienen con usuarios. Llegan y salen enseguida. Prefieren la tricimoto que el bus”.
Bryan Gavilanez lo corrobora. Es usuario de tricimoto porque además que el pasaje es más barato (25 centavos), llega más rápido, dice. “Además que van por donde no pasan los buses”.
Fecha tope: finales de año
Fernando Amador explica a EXPRESO que el proceso para que los propietarios de tricimotos estén regularizadas concluye a finales de año.
Hasta esa fecha deben cumplir con tener el vehículo homologado (muchos circulan con motos artesanales) y pertenecer a una cooperativa.
Muchos están cumpliendo con ello, aunque por los costos de los vehículos no han concluido dicho proceso.