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Filas y percances con códigos QR: las fallas del sistema de recaudo en Quito
Ediles critican la demora y problemas tecnológicos en el Trolebús y Ecovía. Empresa de Pasajeros afirma que principales inconvenientes han sido corregidos

Usuarios reportan aglomeración en La Marín por demoras al validar los códigos QR.
Lo que debes saber
- A tres meses de su implementación, se mantienen las críticas al SIR por la falta de integración tarifaria y problemas en la validación de los QR
- Concejales cuestionan el proceso de contratación del SIR y advierten que persisten filas y dificultades para los usuarios
- La Empresa de Pasajeros asegura que el sistema ya superó su fase crítica, registra 25 millones de viajes y opera con una disponibilidad superior al 98 %
A poco más de tres meses de su implementación, el Sistema Integrado de Recaudo (SIR) del Trolebús y la Ecovía continúa generando debate sobre su funcionamiento, el cumplimiento de sus objetivos y los beneficios reales para los usuarios del transporte municipal de Quito.
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El sistema comenzó a operar el 1 de abril de 2026 como la principal apuesta del Municipio para modernizar el cobro de pasajes mediante tarjetas electrónicas, cédulas de identidad, códigos QR y aplicaciones móviles, con el propósito de reducir progresivamente el uso de efectivo.
Sin embargo, la discusión ya no se centra únicamente en la incorporación de nuevas tecnologías, sino también en la falta de integración tarifaria, las observaciones al proceso de contratación y la experiencia de los pasajeros durante los primeros meses de operación.
Los temas que continúan pendientes
Desde el Concejo Metropolitano, varios ediles de oposición consideran que el proyecto aún no cumple con las metas anunciadas. El concejal Fidel Chamba sostiene que la implementación del SIR debía ir acompañada de la reorganización de rutas y frecuencias, así como de una tarifa integrada que permita realizar transbordos con un solo pago, aspectos que todavía no se concretan.
Según el edil, en varias estaciones aún se registran filas, usuarios que continúan con el pago en efectivo y dificultades para validar los códigos QR impresos, especialmente en horas de mayor demanda. A su criterio, estas situaciones evidencian que el sistema todavía no ofrece la eficiencia prometida.

Debido a las filas que se forman, los usuarios prefieren cancelar con efectivo.
Chamba también cuestiona el proceso de contratación, realizado mediante el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y asegura que durante la fiscalización no se ha entregado toda la información sobre el consorcio encargado de la plataforma tecnológica.
Además, expresa preocupación por la situación del personal de recaudo, al afirmar que varios trabajadores aún cobran afuera de las antiguas cabinas, lo que, según dice, los expone a riesgos de seguridad.
¿Qué pasó con la integración tarifaria?
El concejal Wilson Merino coincide en que la principal deuda del proyecto es la ausencia de una integración tarifaria. Recuerda que la ordenanza contempla un sistema que permita utilizar distintos corredores municipales con el pago de un solo pasaje, beneficio que todavía no está disponible y que afecta el presupuesto de quienes deben combinar varias rutas para llegar a sus destinos.
Merino también señala que persisten inconvenientes con la lectura de algunos códigos QR impresos, lo que ralentiza el ingreso de pasajeros en los momentos de mayor afluencia. Además, informó que varias contrataciones relacionadas con el SIR fueron remitidas a la Contraloría para que determine si existieron posibles irregularidades administrativas.
¿Qué dice la Empresa de Pasajeros?
Frente a estos cuestionamientos, la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros sostiene que la fase más compleja de implementación ya fue superada. Alejandro Muñoz, coordinador de Recaudación, asegura que desde la puesta en marcha del sistema se han registrado más de 25 millones de viajes y que la disponibilidad de los equipos instalados supera el 98 %.
El funcionario reconoce que durante las primeras semanas existió un período de estabilización propio de un proyecto tecnológico de gran escala, pero afirma que la mayoría de fallas iniciales ya fueron solucionadas.

Los pasajes en Trole, Ecovía y Metro se cancelarán con tarjeta.
Respecto a los percances con los códigos QR impresos, dice que fueron concebidos únicamente como un mecanismo de contingencia, por lo que recomienda utilizar la tarjeta ciudad, la cédula o los códigos digitales, que permiten validar el ingreso en menos de dos segundos.
Frente a la preocupación por las condiciones del personal de recaudo, Muñoz sostiene que los trabajadores cuentan con medidas de seguridad y que el objetivo institucional es que evolucionen de cobradores a orientadores de los usuarios durante la transición hacia los medios de pago electrónicos.
La empresa también informó que hasta la fecha se han entregado más de 115.000 tarjetas y confirmó que la segunda fase del proyecto, que incorporará a los alimentadores del sistema municipal, está prevista para 2027.
La opinión de los usuarios
Mientras la Empresa asegura que los inconvenientes han sido superados, en las estaciones del Trolebús y la Ecovía las opiniones son divididas. Para quienes ya utilizan la tarjeta electrónica, el sistema ha reducido los tiempos de ingreso y evita portar efectivo.
La usuaria María Fernanda Salazar señala que la implementación representa un avance. “La tarjeta hace que el ingreso sea mucho más rápido y ya no necesito hacer filas para comprar boletos. El sistema ha mejorado con el paso de las semanas”, agrega.
En cambio, Rosa Armijos cree que todavía existen aspectos por resolver. “Prefiero seguir pagando en efectivo porque el QR a veces falla y, mientras no exista una tarifa integrada, el ahorro para los usuarios sigue siendo inexistente”, afirma.