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Diario Expreso Ecuador

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Cinco retos urgentes le esperan al próximo alcalde de Quito

Inseguridad, movilidad, expansión urbana, deterioro ambiental y empleo forman parte de la agenda pendiente que exige planificación

De cara a las elecciones seccionales, especialistas identifican cinco acciones urgentes que deberá tomar el próximo alcalde.

De cara a las elecciones seccionales, especialistas identifican cinco acciones urgentes que deberá tomar el próximo alcalde.ARCHIVO

IVONNE MANTILLA
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Lo que debes saber

  • En cuanto a seguridad, el Municipio deberá reforzar iluminación, videovigilancia y recuperación de espacios públicos
  • Sobre movilidad, el tráfico y los largos tiempos de viaje exigen integrar el Metro, Trolebús, Ecovía y buses convencionales, además de reorganizar rutas y frecuencias
  • Otro problema es la expansión hacia los valles y periferias, que encarece los servicios. Quito necesita definir dónde crecer y aprovechar zonas consolidadas

La capital llegará a las elecciones de noviembre de 2026 con problemas que no son nuevos, pero sí más complejos. Según los expertos consultados por EXPRESO, inseguridad, movilidad, expansión urbana, servicios e infraestructura, y empleo forman parte de una misma crisis: una ciudad que ha crecido más rápido que su capacidad para planificar y responder. La próxima administración deberá dejar de apagar incendios y construir una hoja de ruta.

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El primer desafío será la seguridad. Aunque la rectoría sobre el delito corresponde al Estado, el Municipio tiene herramientas para prevenirlo: iluminación, recuperación de parques, mantenimiento del espacio público, videovigilancia y programas comunitarios. 

El reto será fortalecer la coordinación con la Policía y el Gobierno central, además de intervenir zonas donde el abandono urbano aumenta la vulnerabilidad. Una calle oscura o un parque deteriorado también pueden convertirse en factores de riesgo.

El segundo frente es la movilidad. El histórico e interminable tráfico y los extensos tiempos de traslado afectan la calidad de vida de los quiteños. Los especialistas plantean consolidar un sistema integrado, con el Metro como eje y una mejor conexión con Trolebús, Ecovía y buses convencionales. 

Reorganizar rutas y frecuencias, mejorar semáforos y resolver puntos críticos será fundamental. Más vías, por sí solas, no solucionarán la congestión si el transporte público no resulta rápido, seguro y competitivo.

El reto de ordenar el crecimiento

El tercer problema está relacionado con cómo crece Quito. La expansión hacia los valles y periferias encarece la provisión de agua, alcantarillado, transporte y otros servicios. Por eso, la próxima gestión tendrá que definir dónde y cómo crecer, aprovechar zonas consolidadas y evitar decisiones urbanísticas que comprometan recursos durante décadas. La planificación territorial será clave para ordenar el futuro de la capital.

El cuarto desafío corresponde a servicios, infraestructura y ambiente. Agua potable, alcantarillado, vías, drenaje, quebradas y prevención de inundaciones requieren planificación y continuidad. También el manejo de residuos debe cambiar: reducir, separar, reciclar y aprovechar materiales, además de proteger ríos y fuentes hídricas. Los proyectos que ya están en marcha no deberían reiniciarse cada cuatro años.

Finalmente, está el empleo y la economía. El desempleo, subempleo e informalidad también impactan la seguridad y la calidad de vida. Quito necesita atraer inversión, facilitar emprendimientos, reducir trámites y generar condiciones estables para crear puestos de trabajo. Una economía activa fortalece, además, los ingresos que permiten financiar obras y servicios.

Este diagnóstico no nace únicamente de los expertos. Los cinco problemas ya han sido abordados en reportajes anteriores de este Diario y aparecen una y otra vez en conversaciones con ciudadanos de distintos sectores. 

Inseguridad, tráfico, servicios deficientes, deterioro ambiental y falta de oportunidades son reclamos que la capital arrastra. El próximo alcalde, entonces, no recibirá una agenda desconocida. Recibirá una ciudad que lleva años señalando lo que necesita. La verdadera prueba será decidir si continúa la política de respuestas coyunturales o si Quito, finalmente, apuesta por planificación, continuidad, presupuesto y resultados.

  • Problema: La inseguridad exige soluciones más allá de policías

La inseguridad se mantiene entre las mayores preocupaciones ciudadanas y representa uno de los desafíos más complejos para la siguiente administración. Los expertos advierten que el problema no puede reducirse a la acción policial, porque también tiene una dimensión urbana. 

Calles sin iluminación, parques abandonados, espacios deteriorados y barrios con poca presencia institucional pueden favorecer condiciones de vulnerabilidad. A esto se suma la dificultad de coordinar acciones entre el Municipio, la Policía y el Gobierno central. 

  • Solución: Recuperar espacios públicos será clave contra inseguridad

La seguridad debe abordarse como una política permanente y coordinada, no solo como una tarea policial. Los expertos plantean recuperar espacios públicos deteriorados, mejorar la iluminación, activar parques y fortalecer la presencia institucional en los barrios. 

El Municipio también debe trabajar de manera articulada con la Policía y el Gobierno central para definir acciones preventivas y respuestas frente a los delitos. La recuperación territorial debe acompañarse de programas de convivencia y prevención, especialmente en zonas vulnerables. La propuesta es que la seguridad forme parte de la planificación urbana, con objetivos medibles y acciones sostenidas. Así, calles, parques y barrios pueden convertirse en entornos más seguros y con mayor presencia institucional, en lugar de limitarse a operativos aislados.

  • Problema: Transporte público pierde competitividad frente al automóvil

Los extensos tiempos de desplazamiento se han convertido en parte de la rutina de los habitantes. El problema no radica únicamente en la cantidad de vehículos, sino en la falta de integración entre los distintos sistemas de transporte. El Metro, Trolebús, Ecovía y buses convencionales todavía necesitan funcionar como una red articulada. 

El aumento del tráfico en Quito impacta la calidad de vida y la productividad de sus habitantes.

El aumento del tráfico en Quito impacta la calidad de vida y la productividad de sus habitantes.ARCHIVO/ EXPRESO

Los especialistas también identifican deficiencias en rutas, frecuencias, conexiones e infraestructura vial. El resultado es una ciudad donde movilizarse consume tiempo, afecta la productividad y empuja a más personas hacia el automóvil particular. La expansión de vías, por sí sola, no resolverá el problema si el transporte público continúa perdiendo competitividad.

  • Solución: Rutas integradas para reducir la congestión vehicular

Los expertos plantean convertir al Metro en el eje de una red integrada de transporte público, articulada con el Trolebús, la Ecovía y los buses convencionales. Para ello, se requiere reorganizar rutas, frecuencias y conexiones, además de mejorar la infraestructura vial y los puntos de intercambio. La propuesta también contempla modernizar la gestión del tránsito mediante semáforos inteligentes y atender intersecciones críticas, sin apostar únicamente por nuevas vías. 

El objetivo es que el transporte público gane competitividad, reduzca los tiempos de viaje y ofrezca conexiones eficientes. Una movilidad integrada permitiría disminuir la dependencia del automóvil particular y mejorar la productividad y calidad de vida de los quiteños de Quito.

  • Problema: La expansión urbana presiona los servicios municipales

El crecimiento hacia periferias y valles plantea un desafío que va más allá de construir nuevas viviendas. Cada nuevo asentamiento exige agua, alcantarillado, transporte, seguridad y otros servicios, lo que aumenta la presión sobre las finanzas municipales. La concejal Analía Ledesma advierte que la expansión desmedida hacia los valles obliga a construir soluciones viales cada vez más lejos y genera mayores gastos para el Municipio. A esto se suma la pérdida de suelos agrícolas y áreas de protección ambiental. El urbanista Hernán Orbea también cuestiona una expansión guiada por intereses fragmentarios. Para la próxima administración, el desafío será definir cómo crecer sin comprometer recursos durante décadas.

En la última década, el valle de Tumbaco ha experimentado un gran crecimiento y expasión.

En la última década, el valle de Tumbaco ha experimentado un gran crecimiento y expasión.Leonardo Velasco

  • Solución: Una ciudad compacta puede reducir costos públicos

Los expertos plantean ordenar el crecimiento urbano y priorizar la consolidación de las zonas ya urbanizadas, antes que extender la ciudad hacia nuevas periferias. Hernán Orbea propone una gestión inteligente del suelo que permita definir dónde crecer y bajo qué condiciones. La planificación debe considerar el costo de dotar agua, alcantarillado, transporte, seguridad y servicios a cada nuevo sector.

También se requiere proteger suelos agrícolas y áreas ambientales. La próxima administración deberá actualizar sus instrumentos de planificación y establecer un modelo de ciudad compacto y conectado, que aproveche la infraestructura existente, reduzca costos y oriente el desarrollo hacia zonas con servicios disponibles y menor presión fiscal.

  • Problema: El subempleo aumenta y presiona al próximo alcalde

La falta de oportunidades laborales es un desafío para la próxima administración. En Quito, el subempleo llegó al 14,7% durante el primer trimestre de 2025, un aumento de 3,2 puntos frente al mismo período de 2024. Esta realidad también favorece el comercio informal y eleva la vulnerabilidad de los hogares. Los expertos plantean que el Municipio debe generar condiciones para atraer inversión, impulsar emprendimientos y crear puestos estables. Para ello se requieren reglas claras, menos trámites y una planificación que conecte el desarrollo urbano con la actividad productiva. La construcción aparece como uno de los sectores dinamizadores. Una mayor inversión permitiría generar empleo, aumentar la recaudación y financiar nuevos proyectos para la ciudad.

La capital es la ciudad con más desempleo en el país.

La capital es la ciudad con más desempleo en el país.Archivo / cortesía

  • Quito busca reducir trámites para atraer inversiones

La propuesta es convertir a Quito en una ciudad atractiva para invertir, emprender y generar empleo. Para ello, se plantea crear una Agencia Metropolitana de Inversiones, Innovación y Empleo que funcione como ventanilla única, reduzca trámites y facilite la relación con empresarios. Se requieren incentivos para inversiones estratégicas, promoción de la ciudad y programas de capacitación según las necesidades empresariales. La planificación urbana debe acompañar este proceso y ofrecer reglas claras y estables para quienes decidan invertir. La construcción puede ser uno de los sectores impulsores. Con más actividad económica, Quito generaría empleo, elevaría la recaudación y reinvertiría esos recursos en proyectos y servicios.

  • Problema: Quebradas y ríos contaminados exigen intervención urgente

La contaminación de los ríos y quebradas es uno de los problemas ambientales más visibles de Quito. El río Machángara concentra parte de esta preocupación, mientras varias quebradas continúan afectadas por descargas, residuos y deterioro de sus ecosistemas. La próxima administración deberá dar continuidad a los procesos de recuperación y saneamiento, con acciones que vayan más allá de intervenciones puntuales. Los especialistas plantean mantener los proyectos ambientales ya encaminados y fortalecer el tratamiento de aguas residuales, la protección de fuentes hídricas y la recuperación de ríos y quebradas. El desafío será sostener estas acciones en el tiempo y evitar que cada administración empiece nuevamente desde cero, dejando inconclusos procesos que requieren planificación.

Una sentencia judicial reconoció el daño ambiental sufrido por el río Machángara.

Una sentencia judicial reconoció el daño ambiental sufrido por el río Machángara.Foto: archivo / Expreso

  • Solución: Más saneamiento para recuperar la naturaleza urbana

La recuperación ambiental debe convertirse en una política de largo plazo. Diego Cevallos, de Gobernanza Local, plantea mantener los avances en la recuperación de quebradas y ríos, así como ejecutar proyectos de saneamiento y plantas de tratamiento de aguas residuales.

Entre las iniciativas pendientes, menciona acciones vinculadas al plan del río Monjas y otros proyectos planteados para recuperar los cauces de la ciudad. El reto es asegurar los recursos necesarios para ejecutar estas obras y ajustar su alcance cuando sea necesario para hacerlas viables.

Cevallos advierte que cada nueva administración no debe “refundar” la ciudad, sino retomar lo que ya está encaminado, cumplir los compromisos ambientales y sostener las acciones que permitan recuperar los ecosistemas urbanos.

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