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El alto endeudamiento, un lastre para el crecimiento económico de Ecuador
Con una presión que supera el 53 % del PIB, es uno de los más endeudados de la región. Pero expertos aclaran que, con deuda agregada, la asfixia es mayor

Los expertos coinciden en que se ha entrado en un círculo vicioso, en el que la salida rápida y fácil para cualquier Gobierno es recurrir al endeudamiento.
Lo que debes saber
- Ecuador figura entre los países más endeudados de América Latina y el peso de sus obligaciones sigue creciendo, según análisis recientes.
- Expertos advierten que una parte importante de los recursos públicos se destina al pago de deuda e intereses, limitando la inversión y la capacidad de impulsar la economía.
- Mientras el Gobierno mantiene el acceso al financiamiento externo, economistas alertan que el desafío de fondo sigue siendo reducir el déficit fiscal y contener el gasto público.
El alto endeudamiento sigue siendo una ‘piedra en el zapato’ para las metas fiscales del Gobierno y sus intentos de sacar a flote la economía. Hoy, Ecuador aparece entre los 10 países de América Latina que más deuda acumulan, como resultado de haber convertido el crédito en una política recurrente para enfrentar sus problemas.
Así lo registró hace unos días Bloomberg, portal especializado en noticias financieras y análisis de mercados, cuando señaló que la presión de la deuda de Ecuador, al segundo trimestre de 2026, ya alcanzaba el 53,8 % del Producto Interno Bruto (PIB), superando incluso a economías como México (48,4 %), Chile (47,4 %) y Perú (29,7 %).
Para ciertos expertos, el panorama de Ecuador es mucho más complejo de lo que reflejan estas cifras. Jaime Carrera, director del Observatorio de la Política Fiscal, explica que los datos de Bloomberg se basan únicamente en la deuda consolidada del sector público, que en el caso del país comprende solo las necesidades de financiamiento del Gobierno central. En este análisis, añade, se está dejando de lado “la real deuda que tiene el país y esa es la deuda agregada”.
A junio de este año, precisa, la deuda agregada —que además de la deuda del Gobierno central incluye la de empresas estatales, municipios y otras obligaciones y cuentas por pagar del presupuesto— alcanzó los $ 87.522 millones y eso, dice, equivale a entre el 60 % y el 63 % del PIB.
“Pero si a esa deuda se agregan los pasivos que tiene el Estado, que son como $ 4.000 millones, la deuda total supera los $ 91.000 millones. Y si a eso se suman las deudas no registradas que el Estado mantiene con el Seguro Social, que son alrededor de 30.000 millones de dólares, la deuda total real del Estado es de alrededor de 120.000 millones de dólares”.
La Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes), en un análisis sobre el tema, explica que la mayor presión de la deuda estatal sigue proviniendo de una mayor demanda de financiamiento externo. Hasta junio, el saldo alcanzó los $ 49.403 millones, es decir, $ 3.102 millones más que en igual mes del año pasado.
No obstante, el organismo hace hincapié en algunos esfuerzos que ha venido realizando el Gobierno a nivel de deuda interna, reduciendo atrasos y convenios de liquidez. Visto de esa manera, la deuda pública en su conjunto (tanto externa como interna) ha crecido este año $ 4.062 millones, por debajo de lo que aumentó el año pasado ($ 6.000 millones).
Este año, con mejores indicadores macroeconómicos, como un menor riesgo país (hoy sobre los 400 puntos), Ecuador sigue allanando el camino para recurrir a más endeudamiento. Y si bien es positivo contar con fuentes de financiamiento, Mauricio Pozo, exministro de Economía, advierte sobre lo contraproducente que esto puede resultar.
Ecuador, en el círculo vicioso: Endeudarse para pagar
En lugar de reducir el déficit fiscal, dice, se opta por financiar el problema. “Simplemente es patear el tema hacia adelante, ir resolviendo en el corto plazo, pero los temas de fondo siguen sin ser tocados”, señala Pozo, quien lamenta que el país, desde hace algunos años, haya llegado al punto de endeudarse no para financiar proyectos, sino para cubrir deudas pendientes.
“El mayor acreedor del Ecuador en este momento son los multilaterales, que tienen más del 52 % de la deuda externa. Hoy Ecuador tiene acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los multilaterales; ese acuerdo fue a cuatro años. Lo que ha entrado y lo que falta por entrar suma más o menos $ 15.000 millones. ¿Sabe cuánto se va en pago de deudas anteriores? Cerca de 14.000 millones”.
Los expertos hablan de la urgencia de reducir el déficit fiscal y, ante la dificultad de encontrar mayores ingresos, la clave, dicen, está en seguir ajustando el gasto. “El problema es que se han acumulado tantas distorsiones en las finanzas públicas que, a pesar de haber subido el IVA al 15 % y de haber eliminado el subsidio al diésel, el déficit público sigue siendo elevado”, sostiene.
Carrera coincide en que uno de los principales desafíos es reducir el tamaño del Estado para contener el gasto público. “En el año 2000, cuando se inició la dolarización, por sueldos públicos se pagaban alrededor de $ 714 millones en el presupuesto y ahora, 26 años después, se pagan $ 10.000 millones. Si no hay dinero suficiente para cubrir esto, seguirá habiendo déficit público y cuando hay déficit, el país tiene que seguir endeudándose”.
Un freno para la expansión económica
Los expertos coinciden en que se ha entrado en un círculo vicioso, en el que la salida rápida y fácil para cualquier Gobierno es recurrir al endeudamiento, pero con una factura cada vez más alta que se refleja año tras año.
Para los analistas, la proyección de crecimiento económico (2,7 %) que este año estima el Banco Central del Ecuador (BCE) se mantiene en la senda de la débil expansión que ha caracterizado a la economía durante la última década y eso, aseguran, está relacionado con el endeudamiento.
Para Carrera, las obligaciones acumuladas son uno de los principales factores que impiden una mayor expansión económica, ya que implican mayores pagos de intereses, recursos que dejan de destinarse a inversión pública y otros sectores estratégicos, afectando directamente el crecimiento de la economía.
“Si uno mira el pago de intereses de la deuda pública, es de alrededor de 4.500 millones de dólares para este año. Ese pago es muy superior a lo que se asigna a educación y salud; casi triplica lo que se destina a los bonos para los más pobres, más que duplica las asignaciones del 40 % de pensiones de la Seguridad Social y es casi ocho veces lo que se destina a inversión. Todo eso afecta al crecimiento de la economía”.
La deuda global con nuevo récord
Bloomberg abordó en su publicación los elevados niveles de deuda global que en el primer semestre del año marcan un nuevo récord. Citando datos del Global Debt Monitor del Institute of International Finance (IIF) se dice que esta aumentó en más de $ 10 billones y superó los $ 365 billones. Aunque el incremento fue menor a los $ 21 billones del 2025, debido a las altas tasas de interés, el mayor costo del servicio de la deuda y el encarecimiento de la energía como consecuencia del conflicto con Irán.