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Jaime Bernabé: nuevo ministro de Salud, tiene cuatro meses y medio para forrarse
El nuevo ministro de Salud, Jaime Bernabé, tiene poquísima experiencia en el sector público y una montaña de conflictos de intereses en el privado

Jaime Bernabé fue designado como ministro de Salud el 20 de abril de 2026 en Ecuador para enfrentar desabastecimiento en hospitales públicos.
Lo que debes saber
- Daniel Noboa nombró a Jaime Bernabé como ministro de Salud tras siete cambios en la cartera desde noviembre de 2023.
- Bernabé asumió el cargo el 20 de abril tras levantar impedimento por deuda con el IESS en Ministerio del Trabajo.
- Registros muestran vínculos empresariales del ministro con empresas de salud privada, clave en debate sobre conflicto de intereses.
En la figura del nuevo ministro de Salud, Jaime Ottón Bernabé Erazo, se resumen todos los vicios característicos de los nombramientos noboístas: evaporación en tiempo récord de impedimento para ejercer cargo público; conflicto de intereses (marca de fábrica del gobierno desde el día uno); escasa y poco edificante experiencia en el sector público; abundantes vínculos de negocios con el sector privado en el área que le toca administrar…
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¿Quién es Jaime Bernabé?
Jaime Bernabé es el séptimo ministro de Salud de Daniel Noboa (contando con María José Pinto, que en realidad no debiera contarse porque es la nada absoluta) y bien podría decirse de él que es el ministro noboísta químicamente puro. En otras palabras: un peligro.
Siete ministros de Salud desde el 23 de noviembre de 2023 arrojan un promedio de poco más de cuatro meses y medio por ministro, cifra que habla por sí sola sobre la eficiencia del gobierno (o la falta de ella) a la hora de atacar uno de los problemas fundamentales del país.
El hecho es que si Jaime Bernabé llegara, como ministro, a igualar ese promedio (los cuatro meses y medio) rompería su récord personal con creces. Hasta este 21 de abril de 2026, el único cargo directivo que ha ocupado en el sector público este intensivista graduado en la Universidad de Guayaquil es el de director general del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), cargo en el que duró la fantástica suma de 27 días: del 2 al 29 de abril de 2024.
La trampa descubierta de Bernabé
¿Por qué tan poco tiempo? Hay que decirlo con todas sus letras: por tramposo. Resulta que, pasadas tres semanas de su nombramiento, se descubrió que Jaime Bernabé había mentido en su declaración patrimonial ante Contraloría: él era accionista de una empresa proveedora de servicios médicos que tenía entre sus clientes al propio IESS (Medec Incorporated S.A., con sede en Panamá) y decidió no incluir ese dato en su declaración juramentada.
Alguien lo averiguó, el directorio se autoconvocó en sesión extraordinaria y lo destituyeron por unanimidad, como correspondía. La pregunta es: ahora que ha sido nombrado ministro de Salud, ¿ha desaparecido ese claro conflicto de intereses?
No sólo que no ha desaparecido sino que se ha multiplicado. Verdad es que Medec Incorporated ya no figura a su nombre (no figura hoy, hay que decirlo, pero hasta el lunes a la medianoche aparecía en su historial, otra cosa es que la Superintendencia de Compañías lo haya borrado).
El historial empresarial del nuevo ministro
Sin embargo, sí aparece el nuevo ministro Bernabé como accionista en Interhospital, Interserad S.A., SEMESA-Servicios Médicos S.A., International Laboratories Services Interlab S.A. y Empresalud S.A., todas ellas activas, a las que hay que añadir cuatro empresas más cuya inscripción ha sido cancelada o se encuentran en disolución, más otras cuatro de las que fue apoderado o accionista (sin contar con Medec).
Todo lo cual traza el perfil no de un salubrista interesado en la salud pública, como se podría esperar del nuevo ministro de un país cuyo sistema de salud se encuentra colapsado entre la ineficiencia y las mafias, sino de un hombre de negocios acostumbrado a lucrar del sistema de salud sea cual sea su situación concreta.
He ahí la persona a la que el presidente Daniel Noboa ha decidido entregar el Ministerio de Salud luego del fiasco de la vicepresidenta María José Pinto, que se hizo cargo de la cartera con la absurda propuesta de hacer primero un diagnóstico del sector (como si el sector no estuviera diagnosticado hasta el hartazgo) y, cinco meses después, no sólo que no lo había concluido sino que aseguraba que era inconcluible de alguna extraña manera.
La polémica por el impedimento de Bernabé
Todo lo cual indica, sin mucho espacio para la duda, que el gobierno prioriza el negocio de la salud por sobre la solución de los problemas de la salud. De lo contrario habría elegido a un salubrista sin intereses en el sector privado y con vasta experiencia en el sector público.

Jaime Bernabé Erazo, nuevo ministro de Salud, asume el cargo tras la eliminación de su impedimento legal en el sistema del Ministerio del Trabajo.
Otra historia es la del impedimento para ocupar cargo público que el Ministerio del Trabajo registraba, según lo comprobó el noticiero de Ecuavisa, hasta las 15:30 del lunes 20 de abril. A esa hora, Jaime Bernabé aparecía como deudor del IESS.
Media hora después, a las 16:00, tenía todas su cuentas en orden y el impedimento había desaparecido. Un arreglo que habla con suficiente elocuencia de la inmoralidad absoluta de un ministro ruin: Harold Burbano mintió descaradamente cuando impedía que Alexandra Villacís ocupara el cargo de presidenta del Consejo de la Judicatura, que legítimamente le correspondía, argumentando un impedimento que debía superarse mediante un largo, larguísimo, interminable trámite que podía durar meses.
Ahora acaba de demostrar que basta media hora para arreglar la situación cuando la orden viene de arriba.
En otras palabras: el trámite para eliminar un impedimento para ocupar cargo público es interminable cuando el impedimento se lo inventó el ministro pero es inmediato cuando el impedimento es real.
La pregunta es qué recibe Harold Burbano a cambio de tan buenos y leales servicios.
La pregunta, ahora, es qué cabe esperar de Jaime Bernabé como ministro de Salud en circunstancias en que el sistema de salud colapsa entre la ineficiencia, la corrupción y las mafias que lo parasitan.
El panorama es tan desolador que la respuesta más optimista, considerando sus antecedentes, es que ojalá no sobrepase los cuatro meses y medio de duración promedio de los ministros de esa cartera.