Brasil: La pugna por el poder regional entra en campaña
La derecha regional mueve sus fichas electorales. Brasil se prepara para elegir presidente. Las acusaciones de injerencia crecen

La injerencia electoral y la disputa por la hegemonía política marcan el escenario regional.
Lo que debes saber
- Brasil se prepara para elegir a su próximo presidente.
- Javier Milei ha intervenido en el escenario electoral brasileño.
- Expertos advierten una disputa por la hegemonía política en la región.
A ocho semanas de que Brasil acuda a las urnas para elegir a su próximo presidente, la campaña electoral ha estado marcada por las descalificaciones que el mandatario argentino Javier Milei ha dirigido contra su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Aunque el Gobierno brasileño ha denunciado intentos de injerencia en el proceso electoral, este no sería un hecho aislado en la política regional.
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La no intervención, un principio internacional
En los últimos meses, otros mandatarios también han protagonizado episodios que reavivaron el debate sobre una posible injerencia en procesos electorales de países vecinos. Entre ellos figura el presidente ecuatoriano Daniel Noboa Azín, cuyas declaraciones sobre la política colombiana y la eliminación de la tasa de seguridad a productos de ese país, anunciada dos días antes de los comicios presidenciales, provocaron el rechazo de su homólogo, Gustavo Petro, y del candidato de izquierda, Iván Cepeda, quienes denunciaron una intromisión en la campaña electoral.
Para Johnny Roca, internacionalista y docente de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, las recientes actuaciones de presidentes en campañas electorales de otros países vulneran uno de los principios fundamentales del derecho internacional. Recuerda que el artículo 19 de la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) prohíbe la intervención directa o indirecta en los asuntos internos de otro Estado. Y que las resoluciones 2131 y 2625 de las Naciones Unidas también condenan estas prácticas.
Roca sostiene que los casos de Milei en Brasil y Noboa en Colombia tienen diferencias en la forma, pero comparten un mismo elemento: el involucramiento de un jefe de Estado en la política interna de otro país. A su juicio, la actuación del mandatario argentino es más directa, por su participación en actos de campaña.
Para los especialistas consultados, los recientes episodios de injerencia electoral no responden a hechos aislados, sino a una tendencia cada vez más visible en la región. Coinciden en que las intervenciones buscan favorecer a candidatos ideológicamente afines y fortalecer un bloque alineado con la derecha, en sintonía con la estrategia impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump.
La estrategia de EE. UU. es recuperar influencia en la región mediante gobiernos alineados ideológicamente.
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La disputa por la hegemonía regional
Ivonne Téllez, especialista colombiana en Derecho Internacional y docente de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, considera que detrás de estas actuaciones existe una estrategia del gobierno estadounidense para recuperar su influencia en América Latina. Según la académica, ese objetivo ha propiciado una alineación de regímenes de derecha con los intereses de Washington, una postura que califica de “servilismo”, al considerar que responde sin hacer objeciones a esos lineamientos.
Juan Pino, politólogo colombiano y docente de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede Ecuador, coincide en que el respaldo de mandatarios extranjeros a candidatos afines no es un fenómeno nuevo en América Latina. Lo que sí ha cambiado, desde su punto de vista, es que esas intervenciones ahora son mucho más explícitas, agresivas y frecuentes que en décadas anteriores.
Para el académico, esa evolución responde a un escenario internacional donde el principio de no intervención ha perdido fuerza política. A ello se suma una creciente polarización ideológica que lleva a los gobiernos a buscar que sus aliados también lleguen al poder, para facilitar acuerdos y fortalecer sus bloques políticos.
La influencia externa ya no necesita intervenir directamente. Opera sobre la opinión pública y el voto.
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Brasil, una pieza clave para Estados Unidos
Por otro lado, Pablo Játiva, experto en política internacional y docente de la Universidad Internacional del Ecuador, sostiene que Brasil y México constituyen “las dos joyas de la corona” para la estrategia de Estados Unidos en América Latina, debido a su peso político y económico. En ese contexto, explica que influir en el escenario electoral brasileño resulta clave para consolidar una mayor uniformidad ideológica en la región, aunque aclara que esa injerencia ahora se la ejerce a través de acciones dirigidas a influir en la opinión pública y en el voto ciudadano.
Pino subraya que Brasil es la principal potencia sudamericana y que un eventual cambio político modificaría el equilibrio ideológico de la región. Téllez recuerda que, además de integrar el G20, su influencia económica y diplomática lo vuelve un actor estratégico.
La intervención de un Estado en la política interna de otro contradice el derecho internacional.
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Riesgos para elecciones y cooperación regional
Juan Pino advierte que esta dinámica podría aumentar el cuestionamiento de los resultados electorales y profundizar la polarización política. Johnny Roca señala que este escenario se agravará porque las sanciones frente a estas injerencias siguen siendo limitadas. Por ello, Pablo Játiva prevé que la desconfianza entre Estados afectará la cooperación en seguridad, comercio e integración regional.
Ivonne Téllez advierte que la falta de respuestas firmes de los organismos regionales podría facilitar que estas prácticas se repitan con mayor frecuencia. Roca y Játiva añaden que, en un contexto de disputa por la hegemonía ideológica, los procesos electorales de los países que aún mantienen gobiernos de izquierda estarán bajo mayor atención.
Un cambio político en Brasil puede modificar el equilibrio ideológico que existe en toda Sudamérica.