Editoriales

Transparente

Lo que la comunidad espera es una acción responsable, honesta, visionaria, planificada y eficiente, y debe exigir resultados que sean comunicados clara, oportuna y periódicamente’.

El servidor público, al igual que el artista, está expuesto al escrutinio ciudadano. Desde el momento en que asume el cargo para el que fue elegido o designado tendrá sobre sí una lupa que permanentemente se enfocará en cada paso que dé y en la forma en que lo haga.

Es así porque tomará en sus manos la administración de los recursos de una institución, de una ciudad, de una provincia o del país, y su criterio y sus decisiones afectarán el destino y la calidad de vida de la población. Esta exposición, antes circunscrita a medios de comunicación tradicionales, hoy se amplifica ilimitadamente a través de las redes sociales, donde la opinión de la comunidad se expresa libremente, más aún si el funcionario público comparte en sus cuentas con frecuencia actividades de su vida personal.

Lo que la comunidad espera es una acción responsable, honesta, visionaria, planificada y eficiente, y debe exigir resultados que sean comunicados clara, oportuna y periódicamente.

Así como el gerente general de una empresa responde ante los accionistas por su administración, el funcionario público debe rendir cuentas a los contribuyentes.