Editoriales

La reactivación del centro

"El centro es el alma de la ciudad, su rehabilitación requiere un esfuerzo concertado"

En razón de la costumbre se sigue llamando centro al espacio urbano que tuvo tal condición en el pasado, pero ya no corresponde como tal en la actual extensión geográfica de la ciudad. Podría acotarse lo señalando destacando que Guayaquil es ahora, sin que algún planificador lo halla así propuesto, policéntrica. 

Pese a ello, la concentración de lo público, estatal y municipal, al igual que las matrices de las instituciones financieras, se da en la zona denominada centro. Ella también abriga lo principal del patrimonio arquitectónico de la urbe y, además, esta bordeado por la ría Guayas. Sin duda, hay múltiples razones para visitarlo y cabe hacer un esfuerzo para reactivarlo como área de gran dinamismo económico, rehabilitando los servicios de que antes gozó. 

Permitir, de nuevo, poner mesas y sillas en las veredas no basta. El atractivo es válido pero sin protección contra las altas temperaturas o las lluvias, pocos irán a sentarse en ellas. Igual ocurre con el tema de la seguridad, que debería coordinarse con la Policía Nacional. Nadie va a comer o a comprar si no se siente debidamente protegido. Otro asunto, imprescindible, tiene que ver con facilidades de estacionamiento seguro y cercano. Así, la reactivación va más allá de permitir las mesas. Requiere un plan concertado.