Editoriales

Opciones para todos

Ecuador debe adaptar las medidas a su propia realidad, no se puede pretender que reaccionemos de la misma forma que en Europa o América del Norte...

La emergencia por la que atraviesa el mundo obliga a las autoridades nacionales a tomar medidas urgentes para prevenir que los casos de coronavirus se propaguen por el país. Una de ellas es el teletrabajo, que básicamente consiste en evitar que la gente se traslade a las oficinas para realizar las labores diarias. Sin embargo, este sistema comienza a evidenciar una serie de falencias, por la saturación de las bandas de internet ante la cantidad de usuarios en línea, confinados en sus casas para no dejar de producir. Si bien las autoridades anunciaron su compromiso de aumentar los gigas para los usuarios, el tema se torna bastante complejo por las limitaciones tecnológicas en diversos puntos de la nación, donde la señal es débil o nula. Es correcto que se insista en quedarse en casa para evitar aglomeraciones y proteger a la población más vulnerable, pero no se han escuchado alternativas para quienes viven de las ganancias diarias (turismo, transporte, venta informal, etc.) o aquella población desempleada que sencillamente no tiene opciones para enfrentar la pandemia.

Ecuador debe adaptar las medidas a su propia realidad, no se puede pretender que reaccionemos de la misma forma que en Europa o América del Norte, donde la situación sanitaria y económica dista mucho de la nuestra.