Editorial | Rescate del caos
La zona de mayor plusvalía, quizá de todo el país, se ve periódicamente afectada por cortes de agua, apagones y tráfico
Resulta paradójico que la zona de mayor plusvalía de la provincia del Guayas, y quizá de todo el país, se vea periódicamente afectada por cortes de agua, apagones y soportando a diario tráfico caótico.
El desarrollo urbanístico de Samborondón se dio a ambos lados de una única vía de circulación. La falta de previsión ha llevado a que aumente el número de ciudadelas privadas y de centros comerciales, sin que se haya planificado una solución para la movilidad. No existe un transporte público eficiente, seguro y cómodo que permita a la población desplazarse de un lugar a otro sin utilizar carros particulares. Y tampoco se ha buscado la forma de permitir los desplazamientos a través de una vía alterna, fluvial o elevada, lo que ya inevitablemente tendría un costo muy significativo. Sin embargo, el intenso tránsito vehicular y la anarquía que prevalece en la vía Samborondón ameritan acciones urgentes.
Asimismo, la alta demanda de los servicios básicos de agua y luz supera la capacidad de las empresas proveedoras, lo que debe llevar a las autoridades y a las empresas públicas a coordinar su gestión para evitar que los proyectos inmobiliarios superen la oferta disponible, y por lo tanto, se afecte la calidad de vida de los residentes.
Otros problemas son la falta de parqueos, las poquísimas áreas verdes públicas y la creciente inseguridad. ¿Puede rescatarse a Samborondón del caos?