Editorial: El crimen no se resuelve con más problemas
El anuncio de imponer una tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia genera una crisis comercial
El Gobierno ha buscado posicionarse en el escenario internacional como un actor comprometido en la lucha contra el narcotráfico; sin embargo, el anuncio de imponer una tasa de seguridad a las importaciones provenientes de Colombia está lejos de resolver ese problema. Todo lo contrario, está creando otro: una crisis comercial que amenaza con golpear a los sectores productivos y a los hogares, precisamente a quienes sostienen la economía nacional.
Una medida como esta, que ya recibió un gesto de represalia como respuesta colombiana, genera incertidumbre en las cadenas de suministro, eleva costos de producción y pone en riesgo miles de empleos que dependen del intercambio bilateral.
Es urgente que las autoridades, dejando de lado las ideologías políticas, rectifiquen el rumbo antes de que el daño sea irreversible. En un contexto como este es necesario establecer el diálogo, no solo con las contrapartes colombianas, sino también con los gremios empresariales y productivos nacionales para encontrar alternativas que minimicen el impacto sobre la economía. De no hacerlo, esta política mal concebida se traducirá en más desempleo, mayor inflación y un deterioro en la calidad de vida de los ecuatorianos. El país debe atacar al crimen con contundencia, pero para ello requiere estrategias integrales, no medidas inesperadas, no consensuadas y con perjuicios económicos para el Estado.