Editoriales

El Banco Central y el populismo

"Es … de falsedad absoluta, hablar de defender la dolarización y al mismo tiempo, proponer inflar el gasto público mediante arbitrios que arruinarán el régimen monetario vigente"

La única manera de preservar la dolarización es con una política fiscal que, siendo equilibrada, incentive el crecimiento. El Banco Central no puede ser alcancía del gobierno o convertirse en emisor de dólares, pues esto último es ilegal, toda vez que se trata de una moneda extranjera. Es, por lo tanto, falso, de falsedad absoluta, hablar de defender la dolarización y al mismo tiempo, proponer inflar el gasto público mediante arbitrios que arruinarán el régimen monetario vigente y abrirán, de par en par, las compuertas de la inflación.

Entre 2015 y 2016 se le hizo un daño enorme a la economía cuando, para financiar su insostenible gasto corriente y sus pobrísimas inversiones, el gobierno arrasó con los depósitos en el Central, incluyendo los de los depositantes del sistema financiero. Por lo demás, la propuesta de dinero electrónico gubernamental no es aceptable para los ecuatorianos, lo que la condena al fracaso. Finalmente, la única realidad material vigente es la de que el fisco está sin fondos, que la reserva actual existente proviene de los préstamos y no cubre la totalidad de los pasivos, que el modelo estatal está colapsado y que el estímulo fiscal propuesto por el populismo empobrecerá más al país.