Editoriales

Alianzas para cargos

Si lo que están negociando los nuevos legisladores es quién ocupa la presidencia, el CAL o las comisiones, en lugar de fraguar mayorías en función de propuestas de consenso, difícilmente convencerán al ciudadano de que la política ha cambiado.

Con todas las necesidades de las que aqueja el país, que deberían ser priorizadas por cualquier dignidad que tenga en sus manos promover una mejora o cambio, resulta que la nueva Asamblea está más concentrada en fraguar alianzas para definir cargos orgánicos internos que en consolidar consensos o pactos en beneficio nacional. Esto es, el primer asunto en la lista de acuerdos está elegir al presidente del Legislativo, a los miembros del CAL y de las comisiones y eso centran el cabildeo de las últimas semanas.

Obviamente, el primer día de Función Legislativa requiere designar a esas figuras, pero sería responsable y oportuno que esas mayorías se fijen en función de quién apoya determinados programas o propuestas para enderezar al país y proveer al ciudadano de los servicios públicos que requiere y por los que paga impuestos. Si lo que está sobre la mesa de negociación son puestos de responsabilidad en el hemiciclo, difícilmente van a convencer a los mandantes de que ellos son la prioridad. Difícilmente van a hacer creer a esa masa generalizada de ecuatorianos que está harta de la misma forma de hacer política que esta vez sí las cosas serán diferentes. Que el juego de intereses tiene al país en mente y en primera línea y no a ellos mismos.