Cartas de lectores | Reapertura del hospital neumológico (LEA)

Se hace un llamado urgente a la reapertura del hospital para controlar la tuberculosis

El hospital neumológico, fundado en 1946 por la Liga Ecuatoriana Antituberculosa y que lleva el nombre de su fundador, Dr. Alfredo José Valenzuela Valverde, fue clausurado preventivamente el 8 de diciembre de 2017 a las 18:00 por funcionarios del Ministerio de Salud Pública, bajo el pretexto de haber encontrado dos ratas en los contenedores de basura. La intervención fue planificada para evitar controversias y la presencia de la prensa.

Pacientes fueron desalojados apresuradamente, incluso aquellos en estado crítico o en tratamiento de tuberculosis multirresistente (MDR), cargando líquidos purulentos, sin protocolos ni asistencia adecuada. Algunos cuerpos, extremadamente debilitados, fueron trasladados como si huyeran de un presidio.

El hospital brindaba atención personalizada, seguimiento en domicilio y en cárceles, evitando focos de contagio, y atendía diariamente a más de 300 pacientes con enfermedades respiratorias y diversas formas de tuberculosis, incluyendo ganglionar y ósea, así como asma bronquial, neumonías leves, enfisema pulmonar y paragominiasis pulmonar.

Previo a la clausura, el hospital recibió la Medalla de Oro del gobierno canadiense por su atención al paciente.

Sin embargo, el 23 de agosto de 2018, mediante Acuerdo Ministerial 0259, se decretó su cierre definitivo, aumentando la brecha de contagio de tuberculosis, tercera causa de muerte en el país. Los reclamos de trabajadores y autoridades locales fueron ignorados, demostrando insensibilidad institucional.

El Dr. Francisco Huerta Montalvo organizó una marcha en defensa del hospital, recorriendo toda la Av. 9 de Octubre, pero falleció tres días después por infarto.

Hoy, el Neumológico yace en abandono, con instalaciones y sistema de agua deteriorados, mientras los trabajadores que defendieron la salud del pueblo sufren sin apoyo, incluso de supuestas centrales sindicales.

Se hace un llamado urgente a la reapertura del hospital para controlar la tuberculosis y recuperar un derecho fundamental del pueblo ecuatoriano.

César Antonio Jijón Sánchez