Mujeres y negación de derechos

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Mujeres y negación de derechos

Escritores y músicos se inspiran en su belleza. Se glorifica a heroínas, como las Manuelas. Pero, en los hechos, algunas veces sus derechos son vulnerados, como en la tinterillada del veto presidencial a la ley sobre aborto de mujeres violadas.

De la mujer, sociopolítica e ideológicamente, se dicen maravillas. El 8 de Marzo se le rinde homenaje. También se la usa para impulsar consumo de mercancías. Es elogiada en el Miss Mundo y el Día Universal de las Madres. Escritores y músicos se inspiran en su belleza. Se glorifica a heroínas, como las Manuelas. Pero, en los hechos, algunas veces sus derechos son vulnerados, como en la tinterillada del veto presidencial a la ley sobre aborto de mujeres violadas.

La historia real es sin machismo o feminismo. Lucha dura libran contra la sociedad patriarcal. Con perseverancia y acción son protagonistas de la sociedad. Aún hay quienes creen que son complemento del hombre y vientre de su reproducción biológica. Pero ya hay ideas racionales que las valoran como sujetos-actoras sociales, culturales, políticas, científicas, etc.

Las 61 objeciones que “fundamentan” (¿?) el veto presidencial a la ley sobre el derecho al aborto por violación expresan barbaridades y aberraciones jurídicas, ideas reaccionarias y torpes que son regresivas de los derechos de las mujeres.

Fueron hechas por trogloditas de la vieja Inquisición (que juzgó y quemó a Juana de Arco). Las objeciones niegan y destruyen con absurdos y estupideces jurídicas los derechos de las mujeres. “Transgrede a la Constitución y vulnera lo que estableció la sentencia de la Corte Constitucional” (Stalin Raza) y viola “…el libre desarrollo de la personalidad… esenciales para la consideración del ser humano” (Angélica Porras), pues, a una montuvia, indígena o negra, analfabetas, violadas, les piden declaración juramentada como prueba, victimizándolas otra vez. Salió de un grupillo de tinterillos tontos que crearon esa atrocidad. Ejemplo, en una de las pruebas inventan una figura jurídica: la objeción de conciencia institucional, que no existe en sociedad alguna. No consultaron los convenios suscritos por el Estado sobre derechos humanos. Por eso ese mamotreto jurídico es un absurdo, una aberración de yerros, torpezas y una negación burda de los derechos de mujeres violadas. Esas objeciones no reconocen ni valoran derechos y conquistas de las mujeres. Ellas deben movilizarse para repudiar a la comisión jurídica presidencial y ese documento negro y funesto para sus vidas.