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Me dueles Perú (II parte)

Lo que se vivió en los años 90 jamás será olvidado por quienes lo vivieron...

Aquel chinito desconocido, objeto de burlas por parte de la prensa pues apenas tenía un 3 % de intención de voto tres meses antes de las elecciones del año 90, logra de forma inesperada ganar las elecciones y poner a temblar al país. Naturalmente no era cualquier chinito, Alberto Fujimori Fujimori, de origen japonés, nació en Lima en 1938, en el seno de una familia de migrantes japoneses que habían llegado a esa ciudad apenas unos años antes. Fue un destacado alumno de la Universidad Nacional Agraria La Molina y se graduó primero en su promoción como ingeniero agrónomo, para luego continuar sus estudios en Francia, donde estudio física pura y luego un máster en matemáticas en Estados Unidos; son estas las bases de sus amplias y reconocidas cualidades de estratega. Luego regresaría a Lima para dedicarse a la docencia en su alma mater, donde llegaría a ser decano y posteriormente rector de la universidad hasta 1989. Es dentro de este ámbito académico, en una época en que las universidades se encontraban en la mira de los movimientos terroristas en busca de adeptos y de lavar cerebros, donde Fujimori aprendería a mantener a raya a los terroristas.

Aquel chinito desconocido, improvisado, resultó no ser ni chinito ni improvisado. Con una frialdad tal que hace honores a sus orígenes llega a la presidencia y lejos de ser una continuación del innombrable, logró lo impensable, transformar el Perú. Fujimori recibe un país sumido en la hiperinflación, que en el año 1989 fue de 2775 %, un país asediado por el terrorismo y tomado por el narcotráfico, un país infectado por la corrupción en todos sus estratos gubernamentales. El terrorismo estaba a la vuelta de la esquina, ya no eran campesinos arengando campesinos en el campo, eran guerrilleros amedrentando a todo un país, bombardeando canales de televisión, cines, bancos, derrumbando torres de electricidad para dejar ciudades enteras en tinieblas.

Su inicio de gobierno, marcado por la incertidumbre y la desesperanza, se da con el llamado ‘fujishock’, un ajuste general de precios que disparó la inflación por encima del 7500 % en el año 1990. Las medidas económicas, fondomonetaristas, fueron la base para la estabilización económica del país, permitiendo alcanzar a partir del segundo año niveles de inflación de dos dígitos, algo impensable en los 80 y a partir de su segundo mandato el país presenta inflaciones de un dígito hasta la fecha.

Estas reformas económicas debían acompañarse con la pacificación del país, y esto solo se conseguiría derrotando a los movimientos terroristas Sendero Luminoso y al MRTA. Para lograrlo, en el año 1992 Fujimori procede a disolver el Congreso, con el apoyo de las Fuerzas Armadas y de la sociedad civil, saca a los militares a la calle, crea los tribunales sin rostro, y lleva a cabo un trabajo de inteligencia que permitió unos meses después la captura de Abimael Guzmán, líder del grupo terrorista Sendero Luminoso, y de Víctor Polay Campos, líder del MRTA; este fue el inicio de la desarticulación de ambos movimientos terroristas. Este fue el inicio del cambio, en tan solo dos años, el Perú pasó de ser un país desolado y devastado a ser el segundo país en América con mayor crecimiento económico. Lo que se vivió en los años 90 jamás será olvidado por quienes lo vivieron.

Continuará…