Columnas

Ha llegado el momento

'Debemos afrontarlo, habrá un nuevo pico de contagios, pero las consecuencias en vidas serán menores que una fractura social’.

Desde el inicio de la crisis me propuse mantener disciplinadamente un seguimiento a las decisiones de la autoridad. Aunque las cosas que he emprendido en mi vida han sido fruto de la iniciativa personal haciendo equipo con gente más talentosa que yo, estoy convencido de que cuando algo amenaza colectivamente a una comunidad, la respuesta siempre debe ser ordenadamente colectiva, y no el “sálvese quien pueda”.

Pensar que las autoridades de este país, o las de cualquier país, debían tener el plan perfecto, las decisiones acertadas e irrebatibles en esta crisis de salud, aquellas que satisfarían a todos, que causarían la menor cantidad de muertos y a su vez protegerían económicamente a todos, es propio de un mundo libresco. Quienes exigían el no confinamiento para cuidar la economía, seguro no se habrían hecho responsables del mayor número de muertos que la opinión pública les habría hecho cargar a quien tomaba las decisiones; y quienes abogaban por el confinamiento, seguramente tampoco querrán cargar con el peso de los problemas económicos que eso conlleva. Sin embargo, de las cifras sanitarias que se puede disponer y de la realidad económica que se puede sostener, ha llegado el momento de afrontar las consecuencias de ir abriendo las puertas de las casas para salir a trabajar.

¿Habrá un nuevo pico de contagios? Sí, claro que lo habrá, y debemos estar preparados, mucho mejor que antes, con camas de hospital, respiradores, personal sanitario, paquetes de medicinas para tratamientos y asistencia alimentaria mejor pensada de la que hemos mantenido. ¿Tenemos la certeza de que la decisión que se tome es perfecta? No, de ninguna manera, pero de lo que sí hay certeza es de que de no hacerlo podríamos entrar en un ambiente de inseguridad pública que pudiera tener consecuencias mayores en vidas humanas.

Al igual que al principio, nos toca disciplinadamente acatar un plan bien estructurado, no muy amplio en tiempo para todos los sectores, porque no hay mucho tiempo. Debemos reconstruir la economía, ahora sí, en mejores condiciones sanitarias que hace 5 semanas. Ha llegado el momento.