Columnas

El paradigma

'Esta paralización a nivel global debe servir de tiempo de reflexión y análisis para determinar el rumbo a seguir'.

Se entiende por paradigma al modelo o ejemplo de algo.

Hasta hace unas cuantas semanas en el Ecuador nos manteníamos aferrados a los viejos modelos y estereotipos propios de la primera mitad del siglo pasado en lo que a legislación laboral se refiere, manteniendo el esquema tradicional caduco del trabajo en la fábrica, de la exclusividad, etc.; elementos infaltables para estructurar lo que se viene denominando una relación laboral.

De unas cuantas semanas a la fecha, este remezón mundial generado por el Covid-19 o coronavirus, no solo que ha roto los esquemas tradicionales de la primera mitad del siglo veinte en lo que a modalidades de trabajo o prestación de servicios se refiere, sino que ha forzado a romper paradigmas caducos y ha obligado a replantearse el rumbo en cuanto a que el siglo veintiuno es el salto a la sociedad tecnológica, a la sociedad del servicio, la sociedad de la intelectualidad, del conocimiento técnico, elementos propios del ser humano que los oferta a quienes los necesiten; conocimientos ofertados sin exclusividad, sin que sea necesario trasladarse a la fábrica o empresa, sino que con base en la utilización de la tecnología se puede realizar desde la comodidad del hogar, o desde cualquier ubicación geográfica en el planeta. Ejemplo de aquello es la prestación de servicios médicos, contables, legales, o tutoriales, etc., vía internet. La entrega a domicilio de víveres, medicinas, etc., realizados por individuos que a través de plataformas informáticas prestan dicho servicio son la demostración de que el paradigma del trabajo y su legislación, considerados bajo la óptica de la primera mitad del siglo pasado, son caducos.

Esta paralización a nivel global debe servir de tiempo de reflexión y análisis para determinar el rumbo a seguir, estando acorde a la realidad histórica que nos obliga a derrocar paradigmas del pasado y nos aterriza al camino de la globalización de los servicios, sus nuevos esquemas y modalidades contractuales, muchos de los cuales, rompiendo paradigmas, migraron del campo de lo laboral al campo de lo civil.