A su casa

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A su casa

Por ello hay que elegir a los más probos e idóneos, solo así el país podría prosperar y la ciudadanía gozar de posibilidades de trabajo, seguridad, salud y servicios eficientes.

Cuando existen derechos confrontados, constitucionalmente entra la ponderación de los mismos para determinar cuál es el derecho superior a proteger; el derecho supremo, sin lugar a dudas, es el derecho a la vida, frente al resto de derechos. Tratándose de los derechos de la ciudadanía (bienestar ciudadano) y del interés máximo de la patria (progreso y prosperidad para su población), confrontados a los derechos de participación y de representación para elegir y ser elegidos a las dignidades de cargos de elección popular, el derecho superior a proteger es el de los ciudadanos y el interés superior de la patria. Por ello hay que elegir a los más probos e idóneos, solo así el país podría prosperar y la ciudadanía gozar de posibilidades de trabajo, seguridad, salud y servicios eficientes.

Las deplorables actuaciones de los actuales asambleístas negando la Ley de Inversiones y no tratando las leyes de Extinción de Dominio, de Repetición, de Uso progresivo de la fuerza y la Reforma Laboral, le dieron la espalda a la inversión, a la creación de plazas de trabajo, a la lucha efectiva contra la inseguridad, impidiendo reforzar la actuación de nuestra Policía y FF. AA.; en resumen, le dieron la espalda al pueblo.

Con la amnistía elevaron inconstitucionalmente a la categoría de protesta política el vandalismo de octubre de 2019, para liberar a “sus coidearios”.

Las recientes declaraciones del primer mandatario manifestando que: “el no tratar cinco leyes que hemos enviado, una negada y el resto no tratadas, demuestra que a la Asamblea, salvo honrosas excepciones, a la mayoría, no le importa el Ecuador. Lo único que les interesa es negocios, personas, intereses partidistas, egoísmos, vanidades o celos. Lo que me demuestra a mí es que debo gobernar, de aquí en adelante, sin considerar que existe la Asamblea Nacional, porque es evidente que quieren bloquear al Gobierno”. Siendo así las cosas, sería mejor que los actuales asambleístas, por anteponer sus intereses personales y los de su partido, olvidándose de los intereses del pueblo que los eligió, se marchen nomás a su casa.