Columnas

Enseñar tecnología con pedagogía

Lo sabio parecería ser encontrar el equilibrio apropiado entre la tecnología y las habilidades humanas.

Insistiré: es un riesgo no comprender que la utilización “per se” de Tecnología en la educación, no asegura calidad… Es más, puede convertirse en una baratija, en un monumental engaño para estudiantes, centros educativos y el propio país.

“La tecnología digital facilita la realización de actividades didácticas interactivas, tanto individuales como grupales, siempre que su diseño esté basado en un modelo pedagógico orientado a desarrollar competencias determinadas en los estudiantes, en función de sus preferencias y necesidades específicas. Esto es, integrar la tecnología tratando de que no se convierta el contexto digital de aprendizaje en repositorio de recursos que repite las mismas prácticas del aprendizaje presencial tradicional, donde el docente es el centro de la enseñanza y el estudiante un receptor de contenidos”. Esto lo expresa Lucila Pérez, PhD, decana de Posgrados de la Universidad Casa Grande. Su mensaje es claro.

El científico con aportes innovadores a la inteligencia artificial Seymour Papert defiende el “construccionismo” vs. el “instruccionismo”; aboga por el aprendizaje activo, que pone al alumno en el centro de la acción: el hacer, explorar, experimentar, intentar, errar y volver a tratar; siendo el rol del profesor, sobre todo ahora en la era de la computadora, “proporcionar condiciones para inventar”.

He aquí el fuerte mensaje: la enseñanza mediante recursos tecnológicos, exclusivamente, y sin profesores altamente competentes, ni el diseño de una pedagogía apropiada, no servirá en el mundo del futuro.

En este anhelado y temido futuro, de acuerdo a Harari, si la tecnología toma mucho control sobre tu vida serás atrapado por su agenda. Si no sabes qué quieres de la vida, la tecnología dará formas a tu anhelo y tomará control de tu futuro.

Concluyo y concuerdo con Scott Harley al titular su último libro Por qué las artes liberales regularán el mundo digital (The fuzzy and the techie), publicado en el 2017.

Lo sabio parecería ser encontrar el equilibrio apropiado entre la tecnología y las habilidades humanas.