Columnas

Escuelas del Encuentro

Educación y Salud son dos áreas prioritarias para el desarrollo de todo país

Algunas personas reaccionaron negativamente en las redes cuando se anunciaron las primeras designaciones de los ministros, entre ellas la de María Brown Pérez, de 36 años de edad, como nueva ministra de Educación. Argumentaron que era muy joven, que no tenía mayor experiencia, que había sido correísta, viceministra en ese régimen.

Muy pocos aplaudieron su designación. Es común en nuestro medio repetir mensajes, destacar lo aparentemente negativo, sin investigar la verdad o ahondar lo suficiente. Pocos mencionaron su preparación académica, que se trataba de una oficial de la Unesco para promover la Educación de calidad en la región y el cumplimiento de los objetivos de la ONU para el Desarrollo Sostenible. La nueva ministra es licenciada en Relaciones Internacionales y tiene una maestría en Educación Especial.

Tuve oportunidad, por invitación de la Fundación Unidos por la Educación, de compartir la visita a dos escuelas fiscales, en Ayampe y Curía, de las provincias de Manabí y Santa Elena. Fui testigo de su solvencia profesional y preocupación por transformar esos humildes centros, en verdaderos símbolos del nuevo gobierno, donde los niños reciban una educación de calidad y se involucre a la comunidad para que se conviertan en guardianes del bienestar físico de sus hijos, del buen funcionamiento de las escuelas, de los recursos y materiales que en esos establecimientos se empleen.

Las Escuelas del Encuentro, como se intenta identificar este proyecto, considera que la participación de las familias es clave en cada una de las 1.500 parroquias del Ecuador, como un verdadero motor del cambio y desarrollo en la comunidad. Adicionalmente, es una prioridad el fortalecimiento de la educación rural y comunitaria, con la reapertura y fortalecimiento de 900 escuelas rurales y la implementación de un modelo pedagógico multigrado de calidad, incluyendo estudiantes con discapacidad o necesidades especiales.

Consideran el retorno progresivo y voluntario a las aulas articulando debidamente con cada uno de los GAD. Incluyen un plan de reinserción y nivelación de los estudiantes en edad escolar. También la dotación de internet y herramientas digitales, acompañadas de procesos de alfabetización mediática y formación de una nueva ciudadanía digital. Se trata de una educación para el desarrollo sostenible y la convivencia armónica, en rechazo a cualquier forma de violencia en el sistema educativo.

En definitiva, se trata de educación más salud y bienestar, articulando esfuerzos para la erradicación de la desnutrición infantil y el embarazo adolescente. Un nuevo impulso a la orientación vocacional, la educación profesional, con un objetivo de bachilleratos pertinentes en la ruralidad y una articulación entre el bachillerato y la educación superior.

Ojalá valoremos debidamente todos estos esfuerzos y se puedan conseguir las metas propuestas, con la necesaria colaboración y apoyo de las comunidades. Nuestro aplauso y beneplácito por esta designación,. A diferencia de antes, no existe interés de promover la imagen del gobierno o de ninguna de sus autoridades.

Educación y Salud son dos áreas prioritarias para el desarrollo de todo país.