Columnas

El IESS (III)

"La reforma a ponerse en marcha deberá dejarlo exclusivamente en manos de los derechohabientes, sus legítimos dueños"

Quedan muchos médicos y personal paramédico de calidad y correcto desempeño que mantienen el prestigio de tan querida institución, quienes se defienden y luchan contra buena parte de la plana administrativo-financiera, donde se encuentran los seres más abyectos e inmorales que puedan imaginar.

Imposible aspirar por una tónica de honestidad donde algunos de los presidentes del Directorio del IESS, actuaron cual verdaderos bellacos y filibusteros de gran talante, quienes, con el beneplácito de las altas autoridades, hicieron de las suyas y al salir del cargo, en medio de una declaratoria de hermandad, fueron ubicados en el ámbito diplomático, cuando su comportamiento, debidamente auditado, hubiese hecho sonrojar a Sir Francis Drake.

Estos piratas cibernéticos, aprovechando su situación ejecutiva, cambiaron normas, modificaron disposiciones, reestructuraron actas y maquillaron resoluciones, para acomodarlas a sus protervos deseos y de esta manera, liberar recursos para la realización de megaobras que permitieron suculentos sobreprecios.

Estructuraron el combo, nominando en algunos hospitales en calidad de gerentes a verdaderos facinerosos que conformaron el “hampa blanca”, transformando sus respectivas oficinas en centros de maquinación y amarres; allí se repartían, las órdenes de compra y se hacían al mismo tiempo las respectivas adjudicaciones a base de precios exorbitantemente elevados, y en donde se adquirieron fundas para cadáveres, raciones de víveres, equipos médicos e insumos a precios de “asalto”.

El IESS es nuestro y lo queremos y por ende, deseamos su recuperación, para lo cual la Contraloría deberá auditar a todos los presidentes ejecutivos de los últimos 10 años y habrá que arrojar por la borda a todo lo que huela a ejecutivo, ya que al pertenecernos, su presencia no solamente es “no grata” sino que es repudiada, por la perversa gestión y la agresión inmisericorde que han ejercido sobre él en calidad de eximio victimario. La reforma a ponerse en marcha deberá dejarlo exclusivamente en manos de los derechohabientes, sus legítimos dueños.

Y sigo andando…