Columnas

57 vs. 43

"Enfrentamos una realidad financiera y socio política, que obliga a hacer una profunda reflexión sobre la manera como depositaremos nuestro voto en la jornada del 11 de abril próximo..."

A mi paso por el colegio San José, organicé un grupo de jóvenes -cien en total- a quienes encargaba hacer encuestas sobre asuntos de interés. Una de las últimas fue la medición del rendimiento escolar de niños entre 6 y 12 años en relación con su alimentación durante los 2 primeros años de vida. El resultado mostró que el IQ de los alimentados con seno materno fue 11,85 superior al de los alimentados con leche artificial.

Los volví a convocar para hacer una encuesta en esta ciudad respecto a la intención de voto en la segunda vuelta, pidiéndoles anotar exclusivamente los votos en firme a favor de los candidatos, sin tomar en cuenta el resto de opciones.

En la zona urbana, el predominio a favor de Guillermo Lasso fue evidente, a diferencia de los resultados en áreas suburbanas, en las que en algunas había una pequeña superioridad de Andrés Arauz y en otras, una ligera ventaja a favor de Guillermo Lasso.

Una vez realizados los cómputos finales, estos arrojaron una preferencia global de 57 % a favor de Guillermo Lasso, contra un 43 % a favor de Andrés Arauz.

Pedí a los encuestadores que solicitasen a los encuestados 3 características a favor o en contra de los candidatos: lo positivo de Lasso fue su vida personal y familiar y su experiencia administrativo-financiera, y lo negativo, fue su vínculo con la banca. En cuanto a Arauz, lo positivo fue su oferta de entregar un bono popular, y lo negativo, el haber caído permanentemente en mentiras y el haber cobrado ilegalmente y sin trabajar el sueldo en el Banco Central.

Enfrentamos una realidad financiera y socio política, que obliga a hacer una profunda reflexión sobre la manera como depositaremos nuestro voto en la jornada del 11 de abril próximo, ya que de ello dependerá el futuro del Ecuador, en un momento en que nuestra situación económica como país está en extremo complicada a causa de una deuda externa descomunal, y ante la escasez de recursos para cumplir con las diferentes obligaciones impagas que arrastramos y los valores que estamos obligados a cancelar en un futuro inmediato.

Y sigo andando…