Columnas

La situación de los gobiernos sudamericanos

"Si analizáramos la situación política de los gobiernos de nuestro subcontinente, temo que perderíamos el tiempo"

Si analizáramos la situación política de los gobiernos de nuestro subcontinente, temo que perderíamos el tiempo. Venezuela: un Estado con la mayor reserva de petróleo del mundo que no tiene gasolina ni para las ambulancias, ni hospitales para los enfermos con coronavirus.

Colombia -por los errores del expresidente Santos, que buscaba su Premio Nobel-, con guerrilleros nombrados sin un proceso electoral en el Congreso y con orden de prisión uno de los políticos más valiosos que ha producido el país, el expresidente Uribe, tiene que seguir luchando con varios grupos de guerrilleros que matan, extorsionan y manejan el narcotráfico.

Ecuador, en total anarquía; no sabemos controlar el coronavirus. Perú, hoy tiene elecciones, con candidatos improvisados y entre ellos, doña Keiko Fujimori, con muy pocas posibilidades. La extrema derecha y la extrema izquierda tienen las mayores probabilidades.

Bolivia, con nuevo presidente bajo las órdenes de Evo Morales, ya logró que los jueces acusen y dispongan prisión de la expresidenta, por delitos inventados.

Paraguay hace las veces de sánduche. Alimenta con contrabando a Argentina y Brasil recibe una buena renta por la parte que le corresponde de las cataratas de Iguazú.

Chile, que se ha preocupado de vacunar a la gran mayoría y, por lo menos, ha aceptado retrasar las elecciones donde se votaría por aceptar o no nuevas elecciones constitucionales y del grupo de juristas que redactarán la constitución que reemplazará la de la era de Pinochet, que tanto sirvió a diferentes gobiernos, convirtiendo a Chile en uno de los estados más avanzados de Sudamérica.

Argentina, en manos de los Fernández. La una busca cambiar jueces para que la libren de la enorme cantidad de juicios que se le siguen a ella y a varios de sus colaboradores; y el otro haciendo cálculos para evitar la suspensión de pagos, tratando con China nuevos endeudamientos, discutiendo la existencia del Mercosur y luchando contra el presidente uruguayo Lacalle Pous respecto a las medidas económicas tomadas por Fernández, quien cree que el Mercosur es un fracaso y se opone a aumentar el calado del puerto de Montevideo a los 14 metros que pide Lacalle Pous.

En Brasil, Bolsonaro, su presidente, se encuentra preocupado por encontrar la vacuna para su pueblo, tan golpeado por el coronavirus. Además, el Lava Jato parece que va a quedar en nada. Lula da Silva, a cumplir prisión domiciliaria hasta que se aclaren las cosas a su favor y, Odebrecht, la gran empresa constructora que ha corrompido a sus dirigentes pagando coimas y aumentando precios, parece que también se salvará con Lula. Esta es la Sudamérica que vivimos.