La riqueza de los fondos marinos y los peligros de su explotación

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La riqueza de los fondos marinos y los peligros de su explotación

FONDO MARINO_EFE
Acción. Los subsuelos y los recursos marinos constituyen un patrimonio.GRANASA

Un interesante artículo publicado en este Diario se refiere a la riqueza submarina. Es nuestro deseo complementarlo. Hasta hace poco se pensaba que todos los recursos comerciales útiles de los océanos se hallaban en aguas poco profundas cercanas a la costa. Investigaciones encontraron miles de toneladas de nódulos polimetálicos en las profundidades del Pacífico, Índico y Atlántico. Según cálculos conservadores, se prevé que podrían satisfacer la demanda mundial de minerales durante centenares o miles de años. También se han encontrado recursos genéticos que pueden ser de gran utilidad para la industria farmacéutica.

En 1967, la delegación de Malta solicitó que se incluyera en el programa de la XXII sesión de la Asamblea General una declaración relativa a los fondos marinos y oceánicos, más allá de las jurisdicciones nacionales, y a la explotación de sus recursos en interés de la humanidad. La asamblea creó la comisión especial de Fondos Marinos y declaró mediante resolución 2749 que estos, sus subsuelos y sus recursos constituyen patrimonio común de la humanidad. Para establecer el régimen que debía regir su exploración y explotación, se conformó la Autoridad Internacional de Fondos Marinos en que todos los Estados partes son miembros de la Autoridad. Su sede es Jamaica.

Algunas empresas, cumpliendo los requisitos exigidos, solicitaron la autorización para comenzar la explotación. Los primeros contratos por 15 años fueron firmados con una empresa estatal de la Federación Rusa. El problema está en su explotación. Se pensó utilizar el aire comprimido para llenar las bodegas y luego trasladarlos a tierra, donde se encuentran las industrias que separarían los metales, todo a un costo muy elevado, o utilizando redes de arrastres que van destruyendo todo el elemento marino.

Aunque ya hay más de una docena de países como Rusia, Reino Unido, India y China que tienen un contrato de explotación de 15 años, entendemos que todavía no se señalan los sitios donde comenzarán a actuar.

Nauru, un pequeño país situado en la Micronesia, al noreste de Australia, con doce mil habitantes; está muy ligado a la extracción submarina y parece que se quiere adelantar con enormes excavadoras 30 veces más grandes que el estándar. Pero los biólogos marinos, defensores de los océanos, han dado la voz de alarma demostrando los problemas medioambientales que la extracción submarina produciría, con efectos en seguridad alimenticia, financiera y de biodiversidad.

He aquí un dilema que vivirá en muy poco tiempo la humanidad. O se aprovecha la fabulosa riqueza que contienen en sus profundidades los océanos o se defiende el medioambiente para salvar las especies que nos alimentan.