Interoperabilidad

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Interoperabilidad

"Estonia logró en pocos años que todos los servicios públicos se accedan desde el celular creando miles de empleos privados y atrayendo inversión extranjera en el camino"

Caminando por la calle decido entrar a un comercio. Ante la puerta descubro que no quepo. Que solo caben quienes se ponen en cuatro y gatean. Ni loco, me digo, siguiendo mi camino.

Intento entrar al banco de la esquina, pero sucede algo similar: todas las puertas y cajeros cerrados: aquí solo autobanco. La siguiente ventanilla está diez cuadras más allá.

2 transacciones perdidas o en el mejor de los casos diferidas.

Con ese pensamiento llego a las oficinas públicas a donde voy a hacer trámites. Y allí, cada institución tiene una regla distinta de acceso, consulta y respuesta. Aquí la copia de la cédula, allá la especie pagada, llenar un formulario o algún vomitivo invento más.

Es sobre este diagnóstico del servicio en el que se asienta el futuro de nuestra economía. El costo transaccional de esa infinita variedad de procedimientos, condiciones y fricciones físicas no se compadece con nuestros tiempos. Tampoco con las ofertas del nuevo gobierno.

Por eso en la era del internet, los servicios públicos y privados se prestan con interoperabilidad digital, sobre la base de criterios de plena interconexión y neutralidad tecnológica. Una identidad digital y una interfaz de datos bastan para acceder a todos los servicios: conexión, autenticación, consulta, pago, recibo, todo en segundos y desde una amigable interfaz de usuario en el celular.

No se me malentienda: esto es todo lo contrario que un gran sistema público o privado que pretenda absorber la realidad empresarial y social. Todos los entendidos lo dicen: la tendencia es justamente un conjunto de protocolos comunes y mínimos de conexión, abiertos a todo sistema público o privado que los cumpla y que compita por mejorar la calidad de servicio y de vida de la gente. Se impulsa la libre concurrencia y la innovación, con miras a un verdadero movimiento internacional de bienes, servicios y personas.

Recién a principios de este siglo el Estado ecuatoriano reglamentó la interoperabilidad de sistemas de espectro radioeléctrico, 150 años después de su invención. Cuidado nos pasa lo mismo con internet.