Columnas

Asombroso

"¿Seremos serios alguna vez? Sumidos en la ignorancia, lo dudo"

Sostener que entre los logros de la década perdida está el aumento de la población afiliada al IESS realmente asombra por el destino que tuvieron esos aportes de gente inocente y crédula. Uno de los últimos atracos del prófugo fue llevárselos de un plumazo con el visto bueno del lacayo que ubicó en la institución donde se manejaba mucho dinero.

Que el IESS fue la caja chica de casi todos los gobiernos se ha sabido siempre. Pero lo que hizo el gobierno del neocomunismo no tiene parangón en la maltrecha historia económica de nuestro Ecuador.

Sería muy interesante si otra vez algún investigador nos diera a conocer los robos perpetrados en las instituciones y los rubros, para que gente crédula se entere de las maravillas del peor gobierno en la historia de nuestro país.

Algunos dicen que hizo obras, claro que sí. Lo que no mencionan, de manera mal intencionada es que el sobreprecio y la mala calidad eran una de las tantas mañas para que los repartos sean jugosos entre la mafia y sus capos, mientras al pueblo lo mantenían en el abandono, recibiendo limosnas como pordioseros, privándolos del derecho elemental al reclamo, pues venían las amenazas, demandas, palizas, cárcel y a veces muerte.

Por otro lado, es de no creer, que, en estas épocas, el resultado de las elecciones últimas pase por tantos vericuetos hasta que se sepa de manera definitiva quiénes van a disputar la Presidencia del Ecuador. Todavía se piden revisiones y a lo mejor el representante de la tercera fuerza política quiere hacer borrón y cuenta nueva, amenazando con marchas a la ciudad capital. Este aspirante aliado al títere, pretende contribuir a la desaparición de todo lo establecido con principios y en democracia.

Para matizar más el diario vivir, se anuncia la creación de 15 agrupaciones políticas que se sumarán a las 283 que existen. Una manera de aparecer ante los ojos del mundo como un país repleto de payasos que combaten el desempleo de esta suigéneris forma, que se acabaría cuando el dinero para su pérdida de tiempo salga de sus bolsillos y no del Estado paternalista.

¿Seremos serios alguna vez? Sumidos en la ignorancia, lo dudo.