Columnas

Quito: conflicto e improvisación

La velocidad e intensidad con que penetró el SARS-CoV-2 convirtió a la ciudad-puerto en centro nacional y regional de la pandemia y produjo una de las etapas más dolorosa de su historia urbana.

Después de lo sucedido en Guayaquil entre marzo y abril por el coronavirus, su gran capacidad destructora registró más de 10 mil muertos y el desborde total de los sistemas sanitarios y funerarios, que provocó una exagerada imagen internacional de epicentro casi mundial; llama la atención ahora Quito, desde mediados de junio, debido a un crecimiento sostenido de infectados y fallecidos. ¿Por qué se ha producido este agravamiento en la capital? 1.- En Guayaquil, como consecuencia de la gran cantidad de emigrantes que retornaron por las vacaciones de Navidad y Año Nuevo y de inmigrantes chinos y coreanos residentes que fueron a pasar estas fiestas en sus países. Muchos trajeron el coronavirus de estas naciones y en Ecuador no se tomaron medidas de bioseguridad sino tardíamente, a partir de la segunda quincena de marzo. La velocidad e intensidad con que penetró el SARS-CoV-2 convirtió a la ciudad-puerto en centro nacional y regional de la pandemia y produjo una de las etapas más dolorosa de su historia urbana. 2.- El conflicto político existente en Quito no ha permitido procesar convenientemente la terrible experiencia guayaquileña. No se ha desarrollado en su integralidad una reconversión del municipio metropolitano para enfrentar la multidimensionalidad de la epidemia; tampoco se ha logrado una integración operacional entre el COE-N con el GAD Metropolitano, ni de este con la sociedad civil; existe incluso un COE-Provincial que se superpone, manejado por el Ejecutivo. 3.- Llama la atención que el sistema estatal sanitario, luego de lo sucedido en Guayaquil, no se haya fortalecido adecuadamente y ampliado las unidades hospitalarias con criterios maximalistas y, más bien, haya subestimado la capacidad de propagación-contagio del virus. O la baja capacidad de las unidades de procesamiento de pruebas. 4.- Sorprende la gestión errática, descoordinada y centralista del GAD Metropolitano, en especial de las instancias operativas con sus componentes territoriales (casos de Guamaní, Chillogallo, Calderón y otros, que concentran más de 60 % de casos); como con el MSP y SNGR en el cantón.