Entre “ellos” y “nosotros”

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Entre “ellos” y “nosotros”

Desde marzo de 2020, que se oficializó la pandemia en Ecuador, el Gobierno ha promulgado cuatro decretos de “estado de excepción” para poder declarar toque de queda y limitación de algunos derechos fundamentales, incluyendo el último que estamos viviendo parcialmente en 16 provincias del país hasta el 20 de mayo. Salvo el primer decreto, todos los otros fueron cuestionados por la Corte Constitucional por no acatar los comentarios y sugerencias propuestos. Queremos comentar las motivaciones y posturas que asume el Gobierno central en ellos al porqué de su promulgación: 1.- De inicio a fin hace una marcada y recurrente diferenciación entre “ellos”, refiriéndose al pueblo, a la sociedad, a la gente; y a “nosotros”, al Gobierno nacional, el MSP, el COE-Nacional, ECU911, entre otros. 2.- Los primeros son indisciplinados, irresponsables, asociales, desinformados, desobedientes, irrespetuosos; ya que por “la fiesta, el fútbol y la chupa continúan produciendo más contagios y muertes”; mientras el Gobierno-Estado, los políticos, los funcionarios públicos trabajamos para controlar la pandemia y duplicar los controles a la indisciplina colectiva. 3.- Sorprende que el gobierno de Moreno haya tardado tanto, más de un año, para darse cuenta que en el país hay una grave “epidemia sanitaria viral”, nueva a nivel mundial; que por los vacíos legales no puede ser gestionada a través de una ley para estados de excepción o de catástrofes naturales, como sucede ahora, porque el conocimiento del virus y sus mutaciones, el avance de la investigación científica para vacunas y medicamentos y el desarrollo de la clínica y las terapéuticas tienen otros procedimientos, ritmos, tiempos y mejoras. 4.- Asombra la débil institucionalidad existente durante este grave período con cinco ministros de salud, entre Andramuño y Salinas; un errático, burocratizado y corrupto MSP, la sentida ausencia del Instituto de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez y nula presencia del Inspi. 5.- Los confinamientos deben ser estudiados previamente, fijados con motivación, focalizados, de corta duración, con seguimiento y evaluación y concertados con afectados laboral y económicamente.