Globalización, COVID y vacunación

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Globalización, COVID y vacunación

Los Estados actuaron y actúan de manera dispersa y por su cuenta, erigiendo como prioritario la salud de sus poblaciones; ello provocó que entren en competencia pues todos se dirigieron al mismo tiempo a las únicas transnacionales farmacéuticas

Alain Birh en su obra intitulada ‘Face au COVID-19: nos exigences, leurs incoherénces (Syllepse, 2021)’ destaca, resumidamente, que la aldea global de Marshall McLuhan, de los 60, sirve para presentar la contracción del espacio-tiempo de la globalización neoliberal que se expresó en la aparición del Sars-CoV-2 en Wuhan-China a fines de 2019 y que, posteriormente, en pocas semanas se propagó en todos los continentes de forma desigual, a la escala y velocidad de la circulación actual de mercancías, capitales y personas (salvo cualquier tipo de migrantes frente a los cuales los Estados asumen posturas xenófobas); dando así una dimensión planetaria a la fábrica fluida, flexible, difusa y nómada auspiciada por transnacionales. 

En este escenario, los Estados actuaron y actúan de manera dispersa y por su cuenta, erigiendo como prioritario la salud de sus poblaciones; ello provocó que entren en competencia pues todos se dirigieron al mismo tiempo a las únicas transnacionales farmacéuticas capaces de suministrarles medicamentos y material sanitario para enfrentar la pandemia. Según la Agencia Reuters, al 28 de diciembre del año próximo pasado, Suramérica gana la carrera mundial de vacunación, lo que fue ratificado por la plataforma Our World in Data, que recopila cifras oficiales de los gobiernos del mundo, y destacó que a 5 de enero, nuestra región alcanzó el 63,3 % de población totalmente vacunada, EE. UU. 62 %, Europa 60,7 % y África 8,8 %. 

Debido a los altos niveles de infectados y muertos registrados en Brasil, Perú, Argentina o Ecuador, con el caso icónico de Guayaquil -epicentro regional y mundial de la epidemia por muertos per cápita-, en el último semestre de 2021 los gobiernos reaccionaron ante el arrase de la Covid-19, a pesar de los graves problemas existentes, como la maléfica influencia del FMI con sus políticas neoliberales, y comenzaron a invertir fondos fiscales para atender de manera prioritaria a la salud pública. Además, en la región hay una rica tradición y experiencias exitosas en campañas de vacunación y lucha contras epidemias adquiridas a lo largo del siglo XX, con apoyo de la OPS y la cooperación internacional.