Columnas

¡A votar con optimismo!

Está en juego el afán de la alianza político-delincuencial por recuperar el poder y continuar asaltando a la República. Solo la robusta presencia ciudadana puede contrarrestarlo eficientemente.

Sí, compatriotas, aunque sea más fácil proponerlo que lograrlo, necesitamos concurrir con optimismo al acto electoral del domingo. Optimismo en cuanto a que bien protegidos, manteniendo el debido espaciamiento físico y portando nuestro frasquito de alcohol, no nos contagiaremos con el coronavirus. Todo es cuestión de cumplir con el voto y salir del recinto electoral evitando aglomeraciones. Se espera que no haya vendedores ambulantes pero, si alguno se infiltra, no nos detengamos a comprar. Incluso, si la cola para hacer plastificar nuestro certificado de votación está muy larga, mejor hagámoslo otro día.

Por el estilo, habrá que tener optimismo en la madurez del pueblo ecuatoriano, al que se ha advertido suficientemente respecto a los riesgos involucrados en el proceso electoral. El mejor antídoto contra ese peligro es, precisamente, salir a votar; quedarse en casa es ni más ni menos que traición a la patria. Está en juego el afán de la alianza político-delincuencial por recuperar el poder y continuar asaltando a la República. Solo la robusta presencia ciudadana puede contrarrestarlo eficientemente.

Por eso, en relación con el futuro, no solo hay que votar con optimismo, hay que votar con una ilusión que es al mismo tiempo certeza: cada voto cuenta positivamente, y si se ha ejercido a plena conciencia el derecho-deber de escoger con patriotismo a los próximos mandatarios del Ecuador, habremos cumplido.

En esa condición, más allá del resultado que como la mayoría de los ecuatorianos esperamos sea un profundo rechazo a la corrupción, cabe evidenciar una vez más, que el pueblo ecuatoriano está dotado con altos valores cívicos que han sabido sobreponerse al dinero de los grupos delincuenciales.

Feliz domingo entonces, estimados compatriotas. Más que a celebrar una victoria, desde ya los invito a festejar la apabullante derrota del crimen organizado disfrazado de política.

Como a lo largo de su historia, ahora también el Ecuador va a contribuir con un aporte trascendente a la consolidación de la plena soberanía de los pueblos de América Latina.