Resucitar

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Resucitar

Cuando expreso aquello de que las ideas no se defienden solas, también quiero significar que, más allá de razones y argumentos, a las ideas se las defiende mejorando la calidad de vida de las mayorías

Hace rato vengo insistiendo, en acuerdo con el periodista español, asesor en comunicación, José Antonio Llorente, en eso de los notables y los notorios.

Digo ahora, y agrego con Llorente: “El desafío va ahora mucho más allá de tener notoriedad, de captar la atención puntual durante un tiempo; se trata de tener notabilidad entre los ciudadanos, de asentar nuestra reputación y que ella respalde nuestra narrativa. Es necesario que aquello que decimos esté basado en hechos. Nuestra profesión, hasta ahora instalada en el plano de contar, debe introducirse en el plano de los hechos, porque solo formando parte de los órganos que deciden los hechos puede construirse una estrategia de reputación”.

Y entonces, por supuesto, sin perder la indispensable independencia, avanzar en el terreno minado de la política.

En estos días difíciles, especialmente quienes tenemos el privilegio de mantener columnas de opinión, no podemos continuar siendo parte de los que escandalizan sin orientar.

Vivimos días de asombro y dudas, días de profunda suspicacia al tiempo que de renovada esperanza. Recordando a JFK, aunque maldigamos las tinieblas, nuestro rol es iluminar el porvenir.

Si seguimos, por el afán egoísta y vanidoso de mostrarnos aguerridos, dignos herederos de don Juan Montalvo, podemos librarnos de hondas frustraciones pero ponemos a la flaca democracia ecuatoriana en riesgo de naufragio.

Aunque en ocasiones no se la visualice como tal, la sociedad ecuatoriana está viviendo una cruenta guerra contra la alianza político-delincuencial que aspira a tomarse varias naciones y, visiblemente la nuestra.

Si somos un pequeño reducto de ideas democráticas, el deber inexcusable es hacer que el gran conglomerado popular aprecie el valor de esa antigua manera de entender la vida, porque la suya recibe más y mejores beneficios que en otras formas de gobierno.

Cuando expreso aquello de que las ideas no se defienden solas, también quiero significar que, más allá de razones y argumentos, a las ideas se las defiende mejorando la calidad de vida de las mayorías.

Ojalá mañana resucite el Gobierno.