Guayaquil del futuro

  Columnas

Guayaquil del futuro

Una ciudad del futuro debe ser un centro dinámico desde donde se generen las actividades económicas de una región y que sea referente de lo social y cultural de un país

No cuesta nada imaginar qué características debería tener en el futuro una ciudad como Guayaquil, eso a pesar de que en muchos aspectos parecería que seguimos viviendo a inicios del siglo pasado o incluso antes. Los aún carentes servicios básicos para amplios sectores de la población, la marginalidad, la falta de vivienda digna, el inadecuado e insuficiente servicio de transporte, la falta de áreas verdes y espacios públicos, la contaminación ambiental, la inseguridad, entre otros aspectos, que se resumirían en una insuficiente planificación y en ausencia de visión de futuro, lo ratifican. Sin embargo, no cuesta nada soñar con una ciudad diferente que reúna los elementos básicos que debería tener, entre otros: que sea sostenible, autosuficiente, tecnológica, limpia, segura, cómoda, inclusiva y accesible.

Una ciudad del futuro debe ser un centro dinámico desde donde se generen las actividades económicas de una región y que sea referente de lo social y cultural de un país. Debería ser sostenible social, económica y ambientalmente, resolviendo cada día las necesidades de sus ciudadanos sin afectar a las futuras generaciones. Autosuficiente en la medida que pueda garantizar su supervivencia con mecanismos adecuados de producción y distribución de alimentos y manejo de desechos. Que esté conectada e interconectada a través de la incorporación de los últimos avances tecnológicos. Con una arquitectura de vanguardia que respete la tradición y el patrimonio. Con sistemas de transporte eficientes, baratos, limpios, multimodales e integrados. Con espacios públicos y lugares de esparcimiento cercanos, seguros e inclusivos y con suficientes áreas verdes.

Ya hay muchas ciudades en el mundo que han emprendido este camino, entre ellas Seúl, Barcelona, Belmont, Tokio, Dubái, Singapur, Viena, entre otras. ¿Es mucho pedir para Guayaquil u otras ciudades del país? Al menos es lo que debería incluir los planes y visión de ciudad -si es que existen- de quienes aspiren a conducir las ciudades para los próximos cuatro años a partir de febrero de 2023.