El futuro de las ciudades

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El futuro de las ciudades

Lo principal, planificar y gestionar eficazmente el crecimiento de las ciudades considerando la infraestructura y los servicios adecuados, evitando el hacinamiento y tugurización y la expansión insostenible’.

El reporte Mundial de las Ciudades del año 2022, emitido por ONU Hábitat, nos da una clara advertencia: “Continuar con el enfoque de siempre dará como resultado un escenario de futuros urbanos pesimista caracterizado por la discriminación sistémica y la exclusión de los pobres en las agendas urbanas”. El informe plantea que en el eje del debate sobre el futuro de las ciudades debe estar la resiliencia económica, la gobernanza adecuada y las estructuras institucionales.

¿Qué se debe hacer? Lo principal, planificar y gestionar eficazmente el crecimiento de las ciudades considerando la infraestructura y los servicios adecuados, evitando el hacinamiento y tugurización y la expansión insostenible. Guayaquil es la ciudad con más alta tasa de pobreza del país y con amplios sectores aún sin acceso a servicios básicos, infraestructura adecuada y vivienda digna, donde se concentra la marginalidad y se evidencia la desigualdad.

Tal como indica el informe, una planificación adecuada, que integre los vínculos urbano-rurales, es la herramienta fundamental para el futuro de las ciudades, ya que a través de ella se puede mitigar los efectos sociales, económicos y ambientales negativos vinculados al crecimiento urbano.

Entre las recomendaciones del informe está el dar apoyo al comercio y a la economía informal y resiliente desde la administración municipal como una forma de construir un futuro urbano inclusivo. Estas deben ser consideradas fuerzas dinámicas y no ser perseguidas y criminalizadas como lamentablemente se ve en nuestras ciudades. El sector informal debe ser reconocido y alentado su desarrollo con políticas inclusivas y programas de ayuda específicos, como una forma de diversificar la economía de la ciudad. El plan urbano debe orientarse hacia una ciudad compacta, con densidad controlada, con inclusión social, con barrios sostenibles y seguros, con servicios adecuados y cercanos, y con eficiente plan de movilidad urbana.

Plantear hacer más de lo mismo nos llevará a mantener y reforzar esquemas urbanos ineficientes y un futuro más caótico y desigual.