Columnas

Corregir inequidades desde las ciudades

Corregir inequidades sociales a través de proyectos estratégicos de infraestructura, servicios, vivienda, transporte y espacios públicos hacia los sectores menos favorecidos

Es en las ciudades donde los efectos de la pandemia del COVID-19 se han sentido con más fuerza, y es desde las ciudades donde se deben articular respuestas y soluciones.

La Organización Mundial de la Salud lo ha dicho claramente: el 90 % de los casos se da en los entornos urbanos, considerados como las zonas cero desde donde se sigue propagando la enfermedad. Esto, evidentemente, se hace mucho más complejo en los entornos urbanos altamente densificados, donde suele haber gran deficiencia en la dotación de servicios básicos, en viviendas de mala calidad y en precarios sistemas sanitarios, como lo que está sucediendo en la India y en muchas ciudades de nuestro continente y de nuestro país.

Es en las ciudades, también, donde el aislamiento y la distancia social han sido asumidos de diferentes maneras. No es lo mismo vivir en una casa con todas las comodidades y servicios, que compartir un lugar pequeño, cerrado y mal ventilado con seis o más personas. Tampoco es lo mismo tener garantizado un ingreso a fin de mes, que verse obligado a salir cada día para poder llevar comida a la mesa. Día que no se trabaja, día que no se come.

La crisis actual en la que vivimos debe también transformarse en una oportunidad para repensar las ciudades y su relación con los ciudadanos. Mucho de lo que se ha hecho hasta el momento ha estado mal. Es necesaria una transformación, real, drástica y permanente en nuestro entorno urbano.

El que todos los habitantes de la ciudad tengan acceso a servicios de calidad, con sistemas sanitarios suficientes, modernos y cercanos, con viviendas dignas, con un sistema de transporte eficiente, barato y seguro, es una necesidad urgente para todos. Debe ser el ciudadano el eje de la planificación, no el automóvil. Debemos recuperar a los barrios como la unidad urbana y de planificación más importante. Corregir inequidades sociales a través de proyectos estratégicos de infraestructura, servicios, vivienda, transporte y espacios públicos hacia los sectores menos favorecidos. Así se debe pensar en una nueva ciudad.