Columnas

Saldo en contra

"Una de sus acciones más firmes ha sido la de aplicar la “poda” de organismos públicos y de esta manera desinflar en algo al Estado obeso que heredó del régimen anterior (del cual él también formó parte), aunque, una por otra, esto significa el aumento de la tasa de desempleo"

Esta larga temporada en que el mundo ha venido sufriendo los efectos mortales de la pandemia de coronavirus, que exportaron desde la millonaria China, que no sabemos cuánto tiempo más durará (¿hasta que se logre en los laboratorios lanzar el grito de “Eureka” por el descubrimiento de la vacuna que le ponga punto final al pánico colectivo?) y que a tantos seres humanos ha mandado a los hospitales o a los nichos de los cementerios, también ha atentado, y muy gravemente, contra el sistema económico luego de las cuantiosas pérdidas que se vienen dando como producto de la paralización de actividades causada por la cuarentena, que impuso un largo toque de queda y con ello el cierre parcial y luego total de las actividades comerciales, que ahora tratan de recuperarse con la luz “amarilla”.

Esta crisis económica afecta al sector privado que es donde a través de una intensa actividad comercial se producen las ganancias para las empresas que ofrecen empleo a la mayor parte de la población y que permiten que los dineros pasen de “mano en mano” para producir más y para que millones de ciudadanos puedan llevar a sus hogares “el pan nuestro de cada día”, usando una frase bíblica. También afecta al Estado, que es el que maneja los dineros de los ecuatorianos, que tiene la obligación de darnos salud, educación, alimentación y seguridad; y que ha sufrido notablemente en esta enorme crisis. El presidente Lenín Moreno ha tenido que ingeniárselas, muchas veces ante el rechazo e incomprensión de la ciudadanía, para tomar medidas tendientes a tratar de que la iliquidez fiscal (acentuada por la baja del precio internacional del petróleo) se recupere en algo y no siga afectando a las instituciones públicas, ni a la actividad privada. Así, una de sus acciones más firmes ha sido la de aplicar la “poda” de organismos públicos y de esta manera desinflar en algo al Estado obeso que heredó del régimen anterior (del cual él también formó parte), aunque, una por otra, esto significa el aumento de la tasa de desempleo ante tanto burócrata que ahora ha quedado sin chamba.

Finalmente, en el plano internacional el presidente Trump saca a su poderoso país de la OMS, cuando más fondos necesita para hacer frente a la pandemia, restándole de su presupuesto nada menos que $ 15 millones.