Anuncio demagogo

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Anuncio demagogo

La eliminación del referido examen no implica incremento de cupos o libre acceso, solo significa nuevas reglas del juego dictadas por cada universidad, pero los cupos, sin más recursos, seguirán siendo los mismos.  

¡En buena hora! Eliminar el examen de la admisión de la Senescyt era justo y necesario, pues no estaba diseñado conforme a la vocación del aspirante a determinada carrera. Es un buen comienzo tener exámenes de admisión preparados por las mismas instituciones académicas conforme a la rama para la que aplican. Sin embargo, parece que este mensaje se ha tergiversado y se asocia con que ahora se tendrá libre cupo para el ingreso a las universidades públicas, lo que definitivamente no ocurrirá. El anuncio presidencial no vino con un claro informe y estrategia para llevar a las universidades a ampliar su oferta académica y así dar abasto a todos los estudiantes que buscarán estudiar la carrera según su vocación.

La eliminación del referido examen no implica incremento de cupos o libre acceso, solo significa nuevas reglas del juego dictadas por cada universidad, pero los cupos, sin más recursos, seguirán siendo los mismos.

Ahora, si el feliz anunció viene con dinero bajo el brazo, en buena hora por nuestro país y por la juventud, y que no se trate únicamente de una estrategia publicitaria del Gobierno para disfrazar de cumplimiento de campaña una simple decisión sin trascendencia.

Para garantizar el libre acceso a la universidad se necesita el aporte de mayores recursos económicos para incrementar la contratación de docentes, construir nueva infraestructura e implementación de mayor tecnología para que con ello las instituciones de educación superior pública puedan albergar a todos quienes quieran estudiar y prepararse en nuestro país.

Con este tipo de anuncios demagogos, sin los recursos necesarios, solo promoverán la superpoblación de las universidades, sin las facilidades adecuadas para entregar una formación profesional de calidad. Ecuador necesita educarse, ese es el pilar para tener un futuro provechoso donde cada ciudadano se forje su propio destino de manera honesta, eligiendo concienzudamente a sus líderes. Recordemos que “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar al mundo” (Nelson Mandela).