Columnas

Las universidades ecuatorianas

"¿Qué dicen el Senescyt, el CES y el Caces? Nada, porque apoyaron que así sea el sistema de graduación en muchas universidades (...)"

Existen inteligentes y excelentes estudiantes que en cualquier tipo de universidad serán buenos. La Politécnica Nacional siempre ha sido la única buena universidad del país en el campo de ingenierías. En el resto la corrupción es la reinante.

Es lamentable que a las demás universidades públicas la politiquería las haya vuelto pésimas, ej.: la Universidad de Guayaquil (intervenida) o la U. Nacional de Loja (intervenida) en donde los hermanos Alvarado junto con sus padres obtuvieron el doctorado en comunicación social (grado en combo) sin haber pisado siquiera la universidad. Y peor, el objetivo es que sigan las cosas como están. También se eliminó el encadenamiento de las materias. El criterio es de que no hay que dominar la materia, solo hay que conocerla. En la universidad privada el cliente paga, no puede perder. Total en el sistema para graduarse no cuentan estas notas, porque se gradúan solo con la nota de la tesis o trabajo final. Es una venta de títulos indirectamente. La tesis o trabajo final la copian, las bajan del internet y las modifican (existe todo) o las mandan a hacer (hay personas cuyo trabajo es hacer tesis o son los mismos profesores los que hacen las tesis por un monto establecido). Está permitido el 20 % al pasar por el programa Urkund. Ahora no es una tesis sino una tesina de máximo 90 hojas. Así el pésimo estudiante puede salir con la mejor nota de grado. Ya en el campo profesional es el compadrazgo, el nepotismo, la corrupción las que imperan, no la meritocracia. ¿Qué dicen el Senescyt, el CES y el Caces? Nada, porque apoyaron que así sea el sistema de graduación en muchas universidades, para poder acreditarlas y subirlas en categoría en evaluaciones anteriores. Pero el sistema continúa. Existen programas de computación que cada vez se van mejorando y que en pocos años reemplazarán a varias carreras universitarias. Pero no es la universidad la que extiende el título o cartón para el ejercicio profesional, y no va a perder el negocio eliminando la carrera.

Ismael Casas