Cartas de lectores

La importancia de la responsabilidad personal

Mientras esto no exista, es muy complicado vencer las amenazas.

Cada persona es responsable de su salud física, mental, espiritual y económica. Una gran verdad filosófica venida del extremo oriente.

Creo que esto hace que algunos de los países del lejano oriente hayan surgido de la nada y se hayan convertido en potencias tecnológicas y económicas. El crecimiento de un país es el producto de los crecimientos individuales. No se da solamente en el extremo oriente, lo vemos en algunos países nórdicos también.

¿Qué tienen en común los países que han experimentado estos crecimientos? Para que se produzcan estos desarrollos de manera sostenida hay dos factores fundamentales, aparte de otros igualmente importantes, pero en menor dimensión que los que voy a mencionar: una educación exigente y una disciplina férrea (no necesariamente disciplina déspota o tiránica).

En aquellos países donde impera el paternalismo derivado de culturas asistencialistas que dan como resultado gregarismos perniciosos, los habitantes esperan todo del gobierno.

No pretendo exculpar totalmente a este tipo de gobiernos, de hecho parte de la responsabilidad radica en no impartir una educación exigente, en promocionar la filosofía del “yo no fui”, “no es mi culpa”, “el gobierno es el responsable” y actitudes por el estilo.

Pero es muy evidente que la falta de educación y de disciplina influye radicalmente en la actitud de asumir o no su propia responsabilidad.

He escuchado a autoridades cantonales decir equivalentes a: “no es culpa del ciudadano” o “yo defiendo a mi ciudad”, pronunciamientos que transmiten a los pobladores la sensación de que no existe culpa en ellos, que toda la culpa está afuera y que la protección debe venir única y exclusivamente de los gobiernos.

Las defensas realizadas solamente por los gobiernos, sin contar con la colaboración de los individuos, son, como dijo Bolívar, arar en el mar.

Los programas exitosos de defensa contra cualquier tipo de ataques serán siempre el resultado de las medidas que adopten los gobiernos, reforzadas por las medidas individuales. Mientras esto no exista, es muy complicado vencer las amenazas.

Ing. José M. Jalil Haas