Hebras de plata y senectud

  Cartas de lectores

Hebras de plata y senectud

Un ser humano no deja de ser joven por sus hebras plateadas sino por cuánto ha perdido de su jovialidad. 

Las personas tienen prejuicios inicuos que limitan la verdad, la cual siendo evidente pasa inadvertida como un producto ultraprocesado por mentes limitadas. No se debería presumir de ser jóvenes solo por no poseer canas. Una persona de 50 años puede no tener canas, pero ¿por qué cuando aparecen se permiten pensar en un ser envejecido? Las apariencias engañan. Un ser humano no deja de ser joven por sus hebras plateadas sino por cuánto ha perdido de su jovialidad. Es como si pensáramos que por ser rubio se es más simpático.

Lo importante no es el papel de regalo, sino lo que está contenido en el interior. ¿O no?

Eduardo E. Jiménez