Cartas de lectores | Violencia
Quien usa la fuerza para ‘ganar’ una disputa olvida que existe la persuasión para resolver malos entendidos
Violencia es la aplicación de la fuerza o amenaza que puede causar lesiones, daños materiales, privaciones e incluso la muerte. Esta definición se transforma en graves delitos cuando rebasa el control policial y se superlativiza, por lo que se deben aplicar estrategias diversas, recordando que el arma más eficaz es la prevención.
Quien usa la fuerza para ‘ganar’ una disputa olvida que existe la persuasión para resolver malos entendidos. Cuando se busca ganar a cualquier precio, ciertas disputas que no llegan a la justicia se resuelven sin razón. La violencia no surge de temperamentos, sino de injusticias, descuidos y marginaciones que, con el tiempo, se amalgaman en odiosidad que rechaza la compasión y las buenas costumbres, aceptando solo la fuerza, mientras el Estado se inclina por la omisión.
La sociedad ha fallado al no implementar correctivos a tiempo ni fortalecer la educación. No hemos tomado como ejemplo países de baja delincuencia, donde se investigan problemas sociales y soluciones reales, usando medios y sistemas educativos que, en franjas horarias, presentan escenas de peligro con censura previa, mostrando el delito como aberración y no como normalidad: “No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti”. El Gobierno hace bien al declarar la guerra a los GDO y mafias y al decretar estados de excepción, tomando medidas extremas como el toque de queda.
Queda al margen la poca importancia dada a prohibir dos personas en una moto, considerando que más del 80 % de muertes por sicariato ocurre así; esta disposición debe cumplirse a raja tabla. También se debería prohibir la circulación de motos de 18:00 a 06:00 a nivel nacional e imitar la ordenanza del Distrito Metropolitano de Quito, Pico y placa, de 21:00 a 06:00.
Por último, uniformar a quienes prestan servicios de ‘delivery’, dotándolos de uniformes y carnet, mejorando la seguridad y el respeto, además de servir como publicidad.
Ecuador cerró 2025 con más de 9.000 muertes violentas; sumando los fallecidos por muerte natural en 2024 (24.714), totalizan 33.320. Gracias a Dios nacieron 215.714 niños; hacia ellos debe dirigirse el futuro del país: educación y servicios sociales. Lo demás son mentiras y sueños amargos, como los actuales.
César Jijón