Cartas de lectores | Vías de la ciudad

La ciudad sigue creciendo, pero es lamentable ver cómo municipios y prefecturas esperan los atascos para ampliar las vías

La Narcisa de Jesús, la vía Samborondón y otras de Daule presentan similitudes en sus modificaciones, incluso con la misma empresa asesora. Estas incluyen retornos que estrangulan la vía y generan cuellos de botella, muros que aparecen de improviso en carriles izquierdos y trazados serpenteantes. ¿Existe algún estudio que indique cuántos accidentes han ocurrido en estos retornos y no solo se registre como ‘pérdida de pista’? La ciudad sigue creciendo, pero es lamentable ver cómo municipios y prefecturas esperan los atascos para ampliar las vías. ¿No existe planificación que anticipe el crecimiento y permita construir desde el inicio vías de cuatro, seis u ocho carriles? La Elías Dau Briones, que conecta la vía Salitre con Villa Club, fue construida con cuatro carriles y se inunda con cada lluvia. ¿Se han ordenado trabajos de drenaje? Además, se ha autorizado la construcción de viviendas en relleno a ambos lados, impidiendo el desfogue del agua. Si el crecimiento ya estaba previsto, ¿por qué no se construyó una vía de ocho carriles? En pocos años el caos vehicular será evidente. La vía principal de La Joya, pese a tener ocho carriles ya está saturada, y aun así se autorizan nuevos centros comerciales que aumentarán la presión vial.

En resumen, muchos conflictos viales en estos cantones son producto de la falta de planificación, visión y estrategias a largo plazo. ¿La aerovía no es un ejemplo de ello? Ahora se propone transporte fluvial; solo queda mirar al cielo.

David Ernesto Ricaurte Vélez