Cartas de lectores | ¡Una obra de amor para la historia!

Los bustos, elaborados por el Arq. César Augusto Montalvo, fueron financiados gracias al aporte de 194 padrinos de honor

A finales del año 2024, un grupo de amigos, exestudiantes del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte, asumió la responsabilidad de hacer realidad un proyecto largamente esperado. Así surgió la idea de que el profesor Denis Dau, junto con Víctor Mestanza Aspiazu, Gustavo Triviño, Ab. Jorge Mestanza, entre otros, encargaran al Ab. Rodolfo Pérez Pimentel, cronista vitalicio de Guayaquil, la tarea de certificar que diecinueve exmandatarios habían pasado por las aulas del centenario plantel.

Tras un minucioso análisis quedó certificada la nómina de los diecinueve exmandatarios que fueron estudiantes del colegio: Ab. José María Plácido Caamaño, Lizardo García Sorroza, Emilio Estrada y Carmona, Dr. Alfredo Baquerizo Moreno, Dr. José Luis Tamayo Terán, Dr. Alfredo Guerrero Martínez, Dr. Francisco Arízaga Luque, Dr. Francisco José Boloña Rolando, Dr. Pedro Pablo Garaicoa Cabanilla, Dr. Pedro Pablo Egüez Baquerizo, Ing. José Antonio Gómez Gault, Cnel. Luis Alberto Larrea Alba, Juan de Dios Martínez Mera, Dr. Antonio Pons Campuzano, Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río, Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy, Dr. Otto Arosemena Gómez, Ab. Jaime Roldós Aguilera y Dr. Alfredo Palacio González.

Los bustos, elaborados por el Arq. César Augusto Montalvo, fueron financiados gracias al aporte de 194 padrinos de honor, entre exalumnos, agrupaciones, autoridades y amigos, sin solicitar ayuda a entidades públicas. La Avenida de los Presidentes Vicentinos, ubicada en el acceso al plantel, fue inaugurada el 14 de mayo del año pasado.

Esta avenida se ha convertido en una obra de amor para la historia, un espacio donde futuras generaciones de vicentinos exaltarán el camino de quienes se formaron para servir a la patria. Hoy muchos porteños ya disfrutan del trabajo del Arq. Montalvo, quien plasmó en esta obra no solo su talento, sino también el amor por su formación vicentina.

José Emilio Ruiz Ortiz