Cartas de lectores | Por la libertad de expresión

He sido testigo de la actitud de algunos políticos que desde el poder emprenden acciones contra medios de comunicación

Como periodista profesional y expresidente de la Unión Nacional de Periodistas, Núcleo del Guayas, he seguido de cerca la injustificable actitud del Gobierno Nacional contra el ejercicio profesional de los diarios EXPRESO y EXTRA, intentando tejer una telaraña de acusaciones que considero un verdadero galimatías, sin pies ni cabeza. La expresión galimatías, de origen francés, se refiere a un discurso o escrito que parece decir algo, pero en realidad no significa nada. Serán los expertos juristas que defienden a los medios señalados quienes pongan en su sitio a sus detractores.

A lo largo de mi dilatada trayectoria periodística he sido testigo de la actitud de algunos políticos que desde el poder emprenden acciones contra medios de comunicación críticos e independientes, cuyo rol es orientar e informar a la ciudadanía. Como decía mi colega Diego Oquendo, con quien laboré en 24 Horas de Teleamazonas, “el gran problema de todo gobernante es dejarse cercar por sus colaboradores más íntimos, quienes le impiden ver la realidad y le pintan un país distinto”. Añadía: “Cuando un gobierno comienza a culpar a terceros de sus errores, está perdido. Todo gobierno debe asumir su responsabilidad histórica, aunque casi siempre termina enfrentándose a la prensa por una sensibilidad enfermiza”. Esto ocurrió durante el gobierno del presidente Rafael Correa contra diario EL UNIVERSO, en una campaña que lo responsabilizó por un comentario de su editor Emilio Palacio, tras la sublevación policial, llegando incluso a pedir prisión y una millonaria indemnización. El caso trascendió a nivel internacional y la CIDH falló a favor del diario. Hoy el turno es de EXPRESO y EXTRA, al intentar utilizar organismos del Estado para revertir el paquete accionario de GRANASA, afectando a directivos, accionistas, periodistas y trabajadores, y manchando una trayectoria iniciada en 1973 bajo la dirección de Galo Martínez Merchán.

Es momento de que las instituciones periodísticas del Ecuador se unan en defensa de la libertad de expresión y soliciten la intervención de organismos internacionales como la SIP, la AIR y la CIDH. El ejercicio periodístico no puede depender de decisiones gubernamentales. Los medios tienen la responsabilidad de informar con independencia y veracidad, en un espacio libre de presiones y amenazas, que solo perjudican a la sociedad y al prestigio internacional del país.

Francisco Medina Manrique